martes, 14 de septiembre de 2010

Una mirada atrás

"A los amigos que cada año, la noche de los difuntos, vienen a sentarse conmigo junto al fuego."

Una mirada atrás es la autobiografía de la escritora Edith Wharton.
Vivió en una época de transición, donde las mujeres comenzaban a ser más que meros objetos decorativos.
Desde la New York post guerra civil, a la Europa de la Primera Guerra Mundial, Edith Wharton fue testigo de grandes cambios y conoció a grandes personajes de la historia y el arte.
Con sólo leer la dedicatoria, me imaginé que leería algo interesante y, la forma en que comienzan sus palabras previas auguraba una buena lectura.
"Años atrás me dije a mí misma: La vejez no existe; sólo existe la pena. Con el paso del tiempo he aprendido que esto, aunque cierto, no es toda la verdad. Otro generador de vejez es el hábito: el mortífero proceso de hacer lo mismo de la misma manera a la misma hora día tras día, primero por negligencia, luego por inclinación, y al final por inercia o cobardía. Afortunadamente, la vida inconsecuente no es la única alternativa, pues tan ruinoso como la rutina es el capricho. El hábito es necesario; es el hábito de tener hábitos, de convertir una vereda en un camino trillado, lo que una debe combatir incesantemente si quiere continuar viva. Pese a la enfermedad, a despecho incluso del enemigo principal que es la pena, una puede continuar viva mucho más allá de la fecha usual de desintegración si no le teme al cambio, si su curiosidad intelectual es insaciable, si se interesa por las grandes cosas y es feliz con las pequeñas."
Sin duda tuvo una vida intensa e interesante, pero el libro, en general, me defraudó. Nombra demasiados personajes importantes de la época, pero poco cuenta de lo que ella sentía. Narra sus experiencias, pero no con la profundidad que podría. Fue testigo directo de la guerra en Francia, cronista de los combates, escribió Francia combatiente, pero en esta revisión de su vida, le faltó una descripción más aguda de aquellos momentos vividos.

Según había leído, tuvo una tumultuosa vida privada, pero de ella no cuenta nada. La única pista que sugiere problemas maritales, es que su esposo prácticamente no aparece en su relato.
Mis partes preferidas han sido sus anécdotas con Henry James. Enseña una cara del escritor que sólo sus íntimos conocían.
En su defensa hay que decir que escribió este libro en 1934, una época poco apropiada para relatar las reiteradas infidelidades de su esposo y su propia bisexualidad.
"El mundo visible es un milagro cotidiano para quienes tienen ojos y oídos; y todavía me caliento agradecida las manos al fuego del antiguo hogar, aunque cada año ese fuego se alimente de la leña seca de más y más recuerdos del pasado".
Con esta oración culmina su libro y, a pesar que por momentos se me hizo pesado, frases como esta hacen que el libro sea merecedor de una lectura.

Me he dado cuenta que he superado los 200 seguidores y, aunque la mayoría no me deje comentarios, es todo un honor.

jueves, 9 de septiembre de 2010

La estrella brillante


"Estrella brillante, si fuera constante como tú..."*

John Keats vivió sólo 25 años, lo suficiente para ser recordado como uno de los mejores poetas románticos de Inglaterra.
Con una vida marcada por la tuberculosis, murió joven y sin conocer el éxito.
Bright Star es el nombre de uno de sus poemas y, también, el elegido para la película que narra los últimos tres años de su vida.
Jane Campion es una directora que elige sus proyectos. A diferencia de la mayoría, The piano, no me enloqueció, aunque las actuaciones me parecieron espectaculares. En cambio, prefiero The Portrait of a Lady, tal vez porque admiro a Henry James.
Hace unas semanas, pude ver Bright Star (sabiendo muy poco sobre la vida del poeta), y me pareció una obra de arte. Unos planos de ensueño, una música sutil y una profundidad en las emociones transmitidas.
Relata los últimos años de la vida de Keats (Ben Whishaw), cuando ya manifiesta síntomas de su enfermedad y conoce a una joven, Fanny Brawne (Abbie Cornish), con la que llegará a comprometerse.
Principalmente cuenta cómo crece y se construye su historia de amor, llena de sutilezas y pasión contenida.

Creo que Campion logró capturar el romanticismo de las poesías de Keats y trasladarlo a imágenes maravillosas.
El primer amor, la sensualidad expresada en pocas palabras o en una mirada, la hermosura de la campiña inglesa, todo eso bastaría para recomendar esta película, pero además, me pareció una muy buena actuación de la protagonista, por cuyos ojos apreciamos la mayor parte de los hechos.
He leído malas críticas, la mayoría la acusa de ser demasiado romántica, que se preocupa más por la estética que por el contenido.
Tal vez resulte que, después de todo, sea una romántica que aprecia una historia de amor truncado, a la que le encantó la estética con tintes impresionistas.

"No, aún todavía constante, todavía inamovible,
recostada sobre el maduro corazón de mi bello amor,
para sentir para siempre su suave henchirse y caer,
despierto por siempre en una dulce inquietud,
silencioso, silencioso para escuchar su tierno respirar,
y así vivir por siempre o si no, desvanecerme en la muerte.
" *


Un placer para los sentidos, mírenla con un pañuelo a mano, por si descubren ser románticos incurables.


*Fragmentos de la poesía La estrella brillante (Bright Star, John Keats).

viernes, 3 de septiembre de 2010

Harry Potter 5, 6 y 7

"Todos los opresores comprenden, tarde o temprano, que entre sus muchas víctimas habrá al menos una que algún día se alzará contra ellos y los encontrará."

Hace un tiempo me dispuse a leer la saga completa de Harry Potter, el niño mago, elegido para destruir a Lord Vol...ups, digo, el innombrable.
El quinto libro se llama Harry Potter y la Órden del Fénix. Retoma poco después del resurgimiento de Lord Voldemort. El Ministerio de la Magia, liderado por Cornelius Fudge (una especie de Mauricio Macri a la hora de resolver un problema), se niega a creer la versión de Harry y de Dumbledore.
Después de un incidente, Harry es llevado a la casa de su padrino, Sirius Black, donde funciona la Órden del Fénix, una organización clandestina que se ocupa de vigilar a los seguidores de Voldemort.
Al comienzo del año escolar, como en todos los libros, un nuevo profesor de Defensas contra las Artes Oscuras es presentado. Dolores Umbridge es un personaje odioso, desagradable y con ansias de poder, que comenzará una inquisición dentro del colegio y que no parará hasta obtener el cargo de Dumbledore.
Mientras tanto, los amigos de Harry, deciden armar un club para practicar hechizos de defensa a escondidas, formando el Ejército de Dumbledore.
Creo que Harry Potter no sería lo que es sin los demás personajes. Dumbledore, Ron y Hermione, para mi gusto, son tan importantes como él.
Éste es el libro más largo de los siete y creo que es uno de los mejores escritos, aunque no es mi favorito.
El jóven mago ha tenido una infancia complicada, ha visto morir a sus padres y a un compañero, en este libro, vuelve a perder a alguien de importancia en su vida, su padrino, Sirius. Lamentablemente para él, no será la última pérdida.

Harry Potter y el misterio del príncipe, es el sexto libro de J.K. Rowling.
Después de la pérdida que sufre en el quinto libro, por la que se siente culpable, Harry ha cambiado. Se lo ve más malhumorado, más triste, más nostálgico.
Comienza cuando el Ministerio reconoce el regreso de Voldemort y cambia al director por uno un pelín menos incompetente. Al mismo tiempo, Narcisa Malfoy, realiza un pacto con el profesor Snape, que jura proteger a Draco.
Mientras suceden estas cosas, Harry irá a la Madriguera con Dumbledore, pero antes harán una parada en la casa de un ex profesor de Howgarts, al que el director quiere convencer con ayuda de Harry, para que vuelva a enseñar.
Todos creemos que Horace Slughorn, es el nuevo profesor de Defensas contra las Artes Oscuras, pero el primer día de clase se descubre que es el de Pociones, siendo Snape quién enseñe la polémica materia.
En este libro la oscuridad se ha extendido. Por todos lados se conocen muertes y desapariciones, el miedo se extiende entre la comunidad maga y las catástrofes son inexplicables en el mundo muggle.
La intuición de Harry le hace sospechar sobre Malfoy, pero nadie parece escucharlo. Habiendo aceptado su destino, comienza a tener clases privadas con Dumbledore, donde observan recuerdos relacionados con el pasado de Voldermort, para conocerlo mejor.
En sus clases de Pociones, pasa a ser el mejor alumno, no por mérito propio, sino por las fórmulas sacadas de un viejo libro que perteneció al Príncipe Mestizo.
Las fuertes visiones que lo conectaban con Voldemort han desaparecido, pero aún percibe algunos de sus sentimientos.
Finalmente, Dumbledore le revela la misión que tiene, el encontrar los Horrocruxes, objetos de poder donde el Señor Tenebroso ha "guardado" partes de su alma y, que mientras existan, no podrá ser aniquilado.
Para complicar aún más su vida, Harry se da cuenta que está enamorado de la hermana de su mejor amigo, lo que le suma una preocupación más.
Sobre el final del libro, Harry pierde a la persona que siempre ha tenido como modelo a seguir. Albus Dumbledore muere delante de sus ojos, intentando persuadir del que cree su destino uno de sus alumnos, sacrificándose.
Snape se revela como un traidor y Harry promete no volver a Howgarts al año siguiente para continuar la búsqueda de los horrocruxes.
Pero, por supuesto, sus amigos no lo dejarán solo. Harry cree que su lucha es un destino solitario, se equivoca. Como dicen The beatles, I'm gonna try with a little help from my friends

El séptimo libro, con el que concluye la historia, es el único del que sabía poco. De los demás, ya había visto las versiones cinematográficas antes de leerlos.
Así que fue el primero al que leía con la incertidumbre de los fans que siguieron la saga desde sus comienzos.
Harry Potter y las reliquias de la muerte, comienza con su cumpleaños número 17, día que pierde la protección mágica de su madre. Para evitar que lo maten, la Órden del Fénix arma una operación para ponerlo a salvo.
Después de una persecución que deja algunas bajas, llegan a la Madriguera y, Harry, Ron y Hermione, reciben la herencia que les ha legado Dumbledore.
Los tres jóvenes no tienen idea del significado de éstos regalos, pero saben que están relacionados con su búsqueda.
Mientras buscan las reliquias, no dejan de enfrentarse a situaciones peligrosas. Pero lo peor, son los grandes lapsos de tiempo sin tener pistas sobre los pasos a seguir (por momentos, relatos demasiado extensos).
Harry se encontrará en una disyuntiva, buscar los horrocruxes o las Reliquias de la Muerte.
Los capítulos finales son angustiantes, están llenos de la ansiedad de saber que se aproxima el final y, por lo tanto, el enfrentamiento de Harry con su archienemigo, pero también de revelaciones, donde conoceremos el verdadero carácter de uno de sus personajes, y las muertes de otros.
Y cuando la escena final llega, se cumple la frase que Dumbledore le dijo a Harry en el sexto libro y con la que comencé esta entrada.
Al fin, una víctima se alza contra el opresor, lo enfrenta y lo vence, por su valentía y por sus amigos.
Al leer los libros, me sentí otra vez en la niñez, con ganas de sumergirme en las aventuras mágicas de estos chicos, de creer que ese mundo paralelo existe. Y entonces, leí una frase del mejor personaje de Rowling.
En un momento del libro, cuando creemos a Harry muerto, éste tiene una charla con Dumbledore mientras se encuentra en una especie de limbo.
Cuando le pregunta si lo que está ocurriendo es real o sólo ocurre dentro de su cabeza, el genial Dumbledore, le responde:
"Claro que está pasando dentro de tu cabeza, Harry, pero ¿por qué iba a significar eso que no es real?"
Así que, aunque sea mientras leía las páginas de estos libros, la magia pasó a ser real dentro de mi cabeza.

jueves, 26 de agosto de 2010

Una pérdida de tiempo


La entrada de hoy será dedicada a dos libros y una película que me hicieron sentir que había perdido hermosas horas de mi vida.
El libro Despedida (Hourglass, Claudia Gray), es el tercero de la saga Medianoche. La historia de la semivampira Bianca y el cazador de vampiros Lucas, que comenzó con Medianoche, una academia donde los vampiros van para "modernizarse" y donde hay un joven de una organización que caza vampiros. Pero los planes de Lucas no salen como esperaba y termina enamorado de una semivampira. Dentro del género, no era un mal libro, era una mezcla de Buffy, Crepúsculo, con toque de Harry Potter y una dosis de grata de sorpresa.
El segundo libro, Adicción, que narraba los peligros a los que se enfrentan Bianca y Lucas al huir del internado, me pareció bastante flojo. Sólo llegué a leer el tercero como censora de lectura de una menor de 12 años.
Despedida nos sigue contando las aventuras y desventuras de la joven pareja, que no por ser un año mayores son más inteligentes.
Deja mucho que desear, ya no tiene el efecto sorpresa que caracterizó al primero, y lo que es obvio para el lector, no lo es para los personajes.
Pero nuevamente, lo que a mí no me gustó, a la preadolescente que lo leyó una vez aprobado, le encantó y espera con ansias la traducción del cuarto (y espero que último), libro, Afterlife.

El siguiente libro lo leí por masoquismo. Otra vez vampiros eternamente adolescentes y enamorados.
En este caso, el último libro de la saga The Vampires Diaries, Damon, el retorno. En el final de Invocación (el cuarto libro), Elena vuelve de entre los muertos y no sabemos qué sucederá entre los hermanos Salvatore.
Si Invocación ya resultaba un tanto aburrido, Damón es pesado, lento, tedioso y cansador.
Elena es un ángel? una mariposa gigante? un hada?, vaya uno a saber, lo único que queda claro es que, a pesar de haber vuelto de la muerte, no es más sabia que antes.
Damon es tan malo que cansa y Stephan tan bueno que aburre. Los amigos son cada vez más abnegados.
LJ Smith, gracias a la serie televisiva, decidió retomar la saga y seguir escribiendo. Bien por ella, pero por respeto a los jóvenes lectores, espero que los próximos sean mejores.

Cuando me enteré que filmaban la segunda parte de Sex and the City pensé que no era necesaria. Pero no me disgustaba la idea de volver a ver a Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha.
El problema fue que, al momento de su estreno, nadie estaba interesado en acompañarme y la dejé pasar. La vi recientemente y me alegré de no haber pagado una entrada de cine.
Son dos horas y medias de desfile de modas. Una historia sin sentido sólo para mostrarnos el guardarropas increíble de las cuatro.
No hay dos escenas con el mismo atuendo, ni los mismos zapatos, ni la misma cartera. El sueño de cualquier fashion diva. Pero de argumento, cero, nada.
Una leve y superficial crítica a la vida que llevan las mujeres en los países islámicos y no mucho más.
Un viaje a un país exótico donde son tratadas como reinas y en donde Carrie se encontrará con su ex prometido con el cual se besará. El toque "dramático" será que Carrie le confiesa el incidente a Mr Big, y éste, después de haberla plantado en el altar y haberla hecho pasar por un millón de cosas, reacciona como si fuera algo atroz.
Fueron más de dos horas que me resultaron eternas, porque por más que me gusta la ropas y los zapatos, para eso miro un desfile.
Algunas críticas opinan que fue una celebración a la amistad, a diferencia de la primera, donde reinó el drama. Pero todo es cuestión de gustos.

sábado, 21 de agosto de 2010

Leo, please forgive me


En el mundo de los sueños uno puede realizar sus fantasías más deseadas, vivir situaciones irreales, correr riesgos en aventuras, visitar lugares que no conocemos y, también, encontrarnos con aquellos seres queridos que han partido.
Christopher Nolan es un director joven que suele hacer grandes películas. Algunas con inmensos presupuestos, como en sus versiones de Batman, pero también a demostrado poder trabajar con un excelente guión y buenos actores, como en la complicada Memento.
Su último proyecto es la película El Orígen (Inception), donde plantea la posibilidad de meterse en sueños ajenos y manipular las ideas de la persona mientras tiene bajas sus defensas mentales.
“Los sueños son una sensación verdadera mientras estamos en ellos, sólo cuando nos despertamos nos damos cuenta de la realidad”.
Dom Cobb (Leonardo Di Caprio), se dedica a sustraer ideas durante el sueño, es el mejor extractor pero también es un fugitivo de la justicia. Su mayor deseo es retornar con sus hijos y para ello acepta un trabajo considerado casi imposible, en lugar de robar una idea, debe implantar una.
Para lograrlo, arma un equipo dispar, desde una arquitecta para que diseñe los espacios oníricos a un experto en suplantar identidades en los sueños.
El Orígen es una película con un guión complejo, la trama de un sueño dentro de otro, más el misterio detrás de Cobb, puede resultar difícil de seguir por momentos, pero no es incomprensible.
Se la ha comparado con Matrix y con The Celd, aunque fuera de algunos aspectos más bien técnicos, no le encontré parecido.

Tiene unas imágenes geniales, sin exagerar con los efectos especiales, utilizados en la medida justa y siempre unidos a la historia, sin exagerar.
Las actuaciones están muy bien, aunque Di Caprio es quien lleva el peso de la película. Ellen Page, Joseph Gordon-Levitt, Ken Watanabe, Tom Hardy, Cillian Murphy acompañan muy bien. Michale Caine tiene una pequeña aparición (parece obligación de Nolan el ponerlo en sus últimos proyectos), y Marion Cotillard está excelente como la esposa “virtual” de Dom Cobb.
Una muy buena película de acción, pero que nos hace pensar en la posibilidad de la manipulación de ideas, de la violación a nuestros pensamientos y deseos más ocultos.

Algunos se preguntarán qué tiene que ver el título de la entrada con el comentario de la película. Es que cuando el boom Di Caprio se disparó tras el fenómeno Titanic, el muchacho no me caía nada bien. Entre la carita de niño y la película extremadamente acaramelada, me producía un rechazo difícil de explicar.
Me negué a ver Titanic en cine y sólo la vi mucho tiempo después cuando se estrenó en el cable. Me esforcé por verla, lo juro, pero fuera de la música y el vestuario, la historia me aburrió al extremo de desear que se muriera de una vez Jack Dawson, ante la incomprensión de todas las mujeres a las que me atreví a comentárselo.
Pero Leo se esforzó, se dedicó a demostrar al mundo (y a mi), que es un buen actor. Ha filmado muy buenas películas, teniendo la fortuna de convertirse en el actor fetiche de un genio como Martin Scorsese. Y, por esta relación, es que vi Shutter Island.

Como buena prejuiciosa, me negué a verla en cine porque creí que pertenecía al género de terror (culpo al trailer por eso), así que la vi hace poco y, nuevamente, me gustó la actuación de Leonardo.
Enmarcada en los años cincuenta, un agente del FBI y ex combatiente de la segunda guerra mundial, llega a una cárcel psiquiátrica a investigar la desaparición de una interna acusada de asesinar a sus propios hijos.
Teddy Daniels (Leonardo Di Caprio) y su nuevo compañero (Mark Ruffalo), quedarán atrapados en la isla por una fuerte tormenta y, mientras se adentran en la investigación, la paranoia y la tensión que comienza a sufrir el agente Daniels traspasa la pantalla y sumerge en esa atmósfera agobiante y opresiva.
Nada es lo que parece y el misterio se aclarará sobre el final. Una lástima que, por mi mala costumbre de querer anticipar el final, mi teoría fuera la acertada y perdió el efecto sorpresa.
Mención especial para Ben Kingsley, que como el director del psiquiátrico, pasa por varios matices demostrando lo buen actor que es, haciéndonos cambiar de parecer en cuánto a sus intenciones.

Además del actor principal, las dos películas tienen en común que el personaje de Di Caprio, oculta su pasado y a sus complicadas esposas muertas.
Una película muy buena, pero lejos de ser una de las obras maestras de Scorsese.
Ahora sí, lo único que me queda decir es, Im sorry, Leo, please forgive me.

miércoles, 11 de agosto de 2010

La complejidad de la vida

Tomándome unos días del trabajo por razones de salud, me dedico a escribir sobre dos novelas que leí hace un tiempo y a las que debía un comentario.

Any human heart, traducido como Las aventuras de un hombre cualquiera, es una novela de William Boyd escrita en forma de diario íntimo.
Esta ingeniosa novela, es la autobiografía de Logan Mountstuart y abarca gran parte del siglo XX.
Entre 1923 y 1991, Logan nos contará la aventura que ha sido su vida. Desde sus primeros recuerdos de la infancia en Montevideo, hasta sus veladas compartidas con grandes artistas y su faceta como espía inglés, su vida estará llena de momentos gloriosos y trágicos, como la de cualquier corazón humano.
Logan no es un personaje que caiga bien, no es el típico héroe. Es una persona compleja, un escritor que no sabe sobre qué escribir, un hombre lleno de egoísmos que se mueve por sus pasiones. En varios momentos me costço entenderlo o simpatizar con él, en otros, sentí lástima por su soledad.
Pero lo genial de la novela, es la forma en que está relatada. No hace sentir parte del relato, como si estuviésemos presentes, compartiendo la intimidad de la vida Logan, un personaje del que, por momentos, olvidamos que es ficticio.
Leí en algún lado que comparaban esta obra con Forrest Gump. Al igual que Forrest, Logan se involucra con distintas personalidades del siglo XX, algunas por casualidad y otras por causalidad.
Dentro de unos meses, se estrenará la versión para televisión de la novela de Boyd. Sam Caflin, Matthew Macfadyen y Jim Broadbent serán los encargados de interpretar a Logan en las distintas etapas de su vida.

Mi amiga Patricia, me envió hace unos meses un libro de George Eliot (cuyo verdadero nombre era Mary Ann Evans).
Sabía muy poco sobre él, tal vez porque está opacado por otras obras de ella, como Middlemarch, El Molino del Floss o Daniel Deronda.
Si alguien lee la sinopsis y se imagina que, la vida de un tejedor ermitaño de un pequeño pueblo puede llegar a ser aburrida, se equivoca totalmente.
Una vez que conocemos la trágica historia de Silas, un hombre tranquilo y honrado, que ha sido traicionado por los que más quería, y que se refugia en el atesorar sus monedas, no podemos soltar el libro queriendo saber más.
La noche que el destino le quita su tesoro, le deja el regalo que más apreciará en su vida. Una pequeña niña de la que nadie aparenta saber nada, llega a su casa y será acobijada por el viejo Silas. El misterio que rodea la llegada de su hija y la desaparición de sus monedas, tardará años en resolverse, pero mientras tanto, Eppie, será el nuevo tesoro del tejedor y quien le cambiará la vida para siempre.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Bim bam boom!

Hace un tiempo comenté varias películas de género romántico, hoy dedico la entrada a las de acción.
Tengo una lista atrasada de libros, música y cine que comentar, así que intentaré ponerme al día.

Knight and Day (Encuentro explosivo) es la última película de acción-comedia protagonizada por Tom Cruise y Cameron Díaz.
Roy Miller es un agente secreto en problemas, que involucra a June Havens (una desconocida con la que se encuentra en un aeropuerto), en su escape. Entre su vida peligrosa y un toque de arrogancia y, la pobre chica que no se hace más que meter la pata, se suceden escenas graciosas en medio de mil persecuciones, tiroteos y explosiones al ritmo del tango.
Si te gustó True Lies (Mentiras Verdaderas, de James Cameron), te va a entretener.

Siguiendo con los espías y las chicas inocentes, Killers, reúne a Katherine Heigl y Ashton Kutcher, en una comedia de espías y enredos bastante predecible y aburrida.
Jen es una mujer un tanto nerd que acaba de ser dejada por su novio. Sus padres la llevan de vacaciones a Niza y el destino la cruzará con Spencer, un presunto agente de una empresa internacional que en realidad es un asesino a sueldo.
Él dejará todo por ella, pero su pasado lo volverá a buscar cuando más normal se ha vuelto su vida.
Un par de momentos graciosos, un final predecible y poca química entre los actores.

En The Bounty Hunter, Nicole Hurley (Jennifer Aniston), es una periodista que al no presentarse al tribunal por un delito menor, se solicita su búsqueda.
La búsqueda recae en su ex marido y ex policía, Milo Boyd (Gerard Butler), ahora un cazarrecompenzas que encontrará en la situación la forma perfecta de venganza.
Por supuesto, llena de momentos predecibles, las cosas no resultan como planeó, y terminan involucrándose nuevamente entre enredos un tanto poco creíbles.
Para pasar el rato.

The Green Zone no tiene romance, es pura acción durante la invasión a Iraq. El teniente Roy Miller (Matt Damon), está cansado de registrar almacenes vacíos en donde deberían estar las "armas de destrucción masiva" por las que supuestamente invadieron.
El soldado comienza a hacerse preguntas que lo conducirán a una red de mentiras y alianzas entre el gobierno y los medios de comunicación.
Por momentos interesante, nos hace recapacitar lo fácil que es manejar la opinión pública cuando se tiene los medios a su favor.

La última de la entrada es The Losers (Los perdedores), una película basada en un cómic, que sólo se me ocurrió ver por la presencia de Jeffrey Dean Morgan (Denny Duquette para los seguidores de Grey's Anatomy).
Un grupo de militares llevan a cabo una operación en Bolivia. Las cosas no salen como estaban elaboradas y los dan por muertos.
Los cinco se ponen en contacto con una enigmática mujer que los ayudará a vengarse de la persona que los involucró (Jason Patric hacía tanto que no te veía!).
Me recordó terriblemente a A-Team (Brigada A), y deja una sensación extraña. Bastante caricaturezco, con personajes malos, malísimos y un final abierto.

martes, 27 de julio de 2010

Series


Con la finalización de Lost (todavía tengo el corazón con agujeritos), y el término de la primera temporada de Glee, vinieron al rescate dos series que esperaba.
La que deseaba ver con ansias (en el límite con la histeria), era la versión para televisión de ocho partes de Los Pilares de la Tierra (The Pillars of the Earth, Ken Follett).
Al fin se estrenó en algunos países y gracias a la bendita internet, he podido ver los dos primeros episodios.
En primer lugar, se nota la producción de los hermanos Scott, no pueden hacer nada pequeño, todo es grandioso. Un recreación de escenarios maravillosa, buena música y vestuario, y buena elección de actores.
Dirán que no soy objetiva (no sé por qué), pero Matthew Macfadyen es el Prior Phillip. Quién leyó el libro sabe que el Prior es demasiado bueno, tan inocente que peca de ingenuo. Realmente creo que le queda muy bien el personaje.
El malvado obispo Walleran (Ian McShane), está bien interpretado, pero me hubiese encantado ver a Alan Rickman en ese papel, es a quién me imaginaba al leerlo.
La serie trata sobre la vida de varios personajes en la Edad Media, durante la guerra civil entre los partidarios del Rey Stephen y la princesa Maud (Anarchy, como se llama el primer episodio). La vida de los caracteres se entrelazarán por la política, el poder y el deseo, y la construcción de una catedral gótica.
Es realmente recomendable, en especial si aprecian las producciones de época.

La otra serie, es tercera temporada de True Blood.
Definitivamente no me está gustando el rumbo que está tomando.
No soy una fanática de los libros, pero he leído la mayoría y siento que se está alejando demasiado de ellos. Uno de los personajes más complicados es Eric Northman, un vampiro que comienza pareciendo el villano y que, de a poco, va mostrando otra faceta. En la serie, al menos hasta ahora, se lo muestra muy distinto, es el "traidor", el poco confiable, el malvado.
En cuanto a Sookie, espero una reacción por parte de ella ante Bill Compton (sorry, no lo soporto). Me molesta mucho que quieran hacer de ese personaje algo que no es.
Entiendo que es una adaptación, siempre se cambian cosas, pero últimamente he visto "adaptaciones" que sólo respetan los nombres de los personajes y no mucho más.
Fuera de mis quejas, la tercera temporada está llena de vampiros, hombreslobo, adaptaformas y algunas cosas más que están por revelarse.

martes, 20 de julio de 2010

Bitácora de vuelo

Mi país es el octavo en territorio del mundo, pero lamentablemente, el único medio económico para recorrerlo es en colectivo.
Por lo que cuando uno planea vacaciones, se programa de antemano para estar preparado y recorrer miles de kilómetros con la mayor paciencia.
Este invierno opté por el Noroeste también conocido como NOA. Abarca las provincias de Santiago del Estero, Tucumán, Catamarca, Salta y Jujuy.
Dirigiéndonos desde Santa Fe, llegamos a las Termas de Río Hondo (Sgo. del Estero), alrededor del mediodía y nos preparamos para ver el partido de Argentina-Alemania. El horroroso 0-4, nos dejó deprimidos, pero con la mente totalmente dedicada a las vacaciones luego de haber quedado fuera del mundial.
Desde allí, seguimos rumbo a Tafi del Valle (Tucumán), donde hicimos noche.
Un lugar muy bonito y tranquilo donde hacía mucho frío (poco después que nos fuimos, cayó una fuerte nevada). Su nombre significa "pueblo de entrada espléndida" y es un villa enclavada entre montañas.
A la mañana siguiente, salimos temprano rumbo a Cafayate, para lo que cruzamos El Infiernillo, a 3000 m sobre nivel del mar.

Cafayate (Salta), es una zona de viñedos y paisajes soñados.
A mitad de camino, hicimos un pequeño desvío para conocer las ruinas de Quilmes, en el denominado Valle Calchaquí. Son los restos del mayor asentamiento precolombino en nuestro país.
Es un lugar impresionante. Es difícil hacerse a la idea que los "conquistadores" los hayan sacado de allí, casi aniquilando a ese pueblo originario. Es un lugar cargado de historia y que transmite mucha espiritualidad.

Cerca del mediodía, llegamos a Cafayate para pasear un poco, comer riquísimas empanadas de queso y saborear vinos.
Siguiendo la ruta 68 rumbo a Salta capital, se encuentran unas formaciones rocosas, erosionadas por el viento y el agua, que son un sueño.
Mi preferida fue el "anfiteatro", una caverna que fue erosionada en forma circular por una cascada y que tiene una acústica natural increíble. Al entrar, se puede escuchar música típica tocada en vivo que, junto a ese entorno maravilloso, hace emocionar.

Al llegar a Salta, descubrí una ciudad que le hace honor a su apodo, la "linda". Es una ciudad que respeta mucho sus edificios históricos, que intenta mantener un toque colonial en sus calles, y que trata muy bien al visitante.
La plaza central de Salta es una maravilla, rodeada de edificios coloniales y con pequeños bares para degustar lo que uno prefiera.

Como nos quedamos tres días, pude conocer bastante de la ciudad. Visité el barrio de San Lorenzo, el cerro San Bernardo de noche (una vista panorámica preciosa), el cerro donde dicen que se aparece la Virgen de los Tres Cerritos y entré a dos librerías. En Rayuela, compré Lady Susan de Jane Austen (sólo la tenía en versión ebook).
Desde Salta, hicimos una excursión a la ciudad de Cachi. Un paisaje espléndido, que combina partes selváticas y, a medida que se gana altura, montañas que parecen cubiertas de terciopelo. Rodeando la ciudad, hay grandes montañas nevadas.

La ciudad tiene un casco antiguo que parece detenido en el tiempo (es algo habitual en el NOA). Casas de estilo colonial español, sobre bases de roca y pintadas de blanco.
De Salta, seguimos camino hacia la ciudad de San Salvador del Jujuy (Jujuy). La ciudad me resultó bastante caótica, parece que nadie respeta las señales de tránsito y sus callecitas extremadamente angostas no ayudan.
Si Salta recuerda con mucho respeto al Gral. Gúemes, héroe de la Guerra por la Independencia, en Jujuy, se idolatra a Manuel Belgrano, creador de la bandera, Gral. del Ejército de Norte, quién lideró el Éxodo Jujeño, lo vemos en las plazas, en la Catedral, en la Casa de Gobierno.
Me gustaron mucho las estatuas que rodean la Casa de Gobierno (muy similar a la de mi ciudad, sólo que un poco más chica), obras de la artista Lola Mora, a quien le debo una entrada exclusiva. Las cuatro estatuas, que representan a la Justicia, la Paz, la Libertad y el Pogreso, fueron diseñadas para el Congreso de la Nación, quien las rechazó por considerarlas inmorales. Una suerte para Jujuy que puede disfrutarlas.
A poco kilómetros de la ciudad, se encuentran las Termas de Reyes, un hotel-spa que se encuentra en la quebrada de Reyes. Un lugar ideal para relajarse y disfrutar de cuidados...si tenés mucho efectivo. Si uno es como yo, va sólo a pasar el día y a soñar un rato despierta.

Nuestro último día en Jujuy, hicimos la excursión que más esperaba, la de Purmamarca y Humahuaca, para la cual, cruzamos el trópico de Capricornio.
Antes de ingresar a Purmamarca, se encuentra el Cerro de los Siete Colores, lugar preferido por los turistas para tomar fotos. En cada rincón de la pequeña ciudad de casitas bajas estilo colonial español, hay puestos de ventas de artesanías. Tejidos, adornos, telares, vasijas, y todo lo que se pueda imaginar.

Antes del mediodía, es obligatorio llegar a Humahuaca, es la costumbre presenciar en la plaza principal, la bendición de San Francisco Solano a las doce en punto.
Luego de la bendición, se puede recorrer sus callecitas llena de negocios y ferias artesanales, degustar la comida típica y, si se tiene aire suficiente, subir al monumento a los Héroes de la Independencia.

Camino de regreso, pasamos por pequeñas localidades rodeadas de gran belleza, con sus iglesias de la época colonial y sus cementerios de montaña. Me hubiese gustado conocer Tilcara, pero ni el tiempo, ni el tipo vehículo lo permitía.

El último día del viaje, nos dirigimos hacia la ciudad de San Miguel de Tucumán (Tucumán).
En el camino, nos detuvimos en dos lugares, en La Posta de Yatasto, sitio de encuentro de tres héroes de la Independencia (Güemes, San Martín y Belgrano), y en Tafi Viejo, un lugar precioso que parece propio del un paisaje de Sur, con su lago artificial y los cerros cubiertos de vegetación.

Llegamos a Tucumán en una fecha muy particular, el aniversario de la Declaración de la Independencia, que fue firmada en esa misma ciudad.
A escasos metros de hotel, estaba la plaza principal y, a unos 100 metros, la famosa Casita de Tucumán, lugar testigo de la firma de las reuniones de los congresistas en 1926. Fue muy emocionante apreciar los festejos, los regimientos vestidos con sus trajes típicos, y realizar la visita nocturna a la casa dónde se firmó el Acta de la Independencia en la cual se hace un espectáculo de luces y sonido.

A la medianoche, luego de una día de festejos, recitales y desfiles, se cerró la jornada con un show de fuegos artificiales maravillosos (una debilidad que tengo). Los observé desde la ventana del hotel y fue el broche de oro de un hermoso viaje.

Las fotos son mías, salvo la de Tafí del Valle y la de Termas de Reyes (las mías no lograron captar lo que quería).

sábado, 17 de julio de 2010

Me llaman Artemio Furia


Hace poco leí que las ventas de novelas históricas se dispararon con motivo del Bicentenario.
Dentro de éste tipo de novelas, Me llaman Artemio Furia, de Florencia Bonelli, forma parte del un género que se está volviendo muy popular en la Argentina, que es romántico gauchesco o romántico histórico.
La frase "Recuerda quién eres", marca la vida de Artemio Furia, un gaucho inusual, por su crianza, sus secretos, sus cabellos rubios y sus ojos turquesas. Un trabajador rural de la provincia de Buenos Aires en los años previos a la Revolución de Mayo que tiene una historia oculta y una venganza que cumplir.
En sus planes se cruzará una niña de sociedad, Rafaela Palafox y Binda,una joven de carácter sumiso, crecerá para hacer frente a rumores falsos y al convertirse en sostén de su familia,
El amor entre ellos no será fácil, las diferencias sociales y culturales entre ambos se interpondrán continuamente. La sed de venganza de Artemio y sus secretos complicarán aún más su relación.
Todo enmarcado en una época agitada de la historia, cuando los deseos de independencia se confrontaban con las ideas arraigadas de mantener las cosas como estaban.
Conozco a varias mujeres que se han enamorado del personaje de Artemio Furia, particularmente, no me ha enloquecido. Sin tener en cuenta su descripción física que ronda la perfección, sus modales y vocabulario, la forma en que trata a Rafaela, exponiéndola a las críticas, humillándola de la peor manera imaginable, definitivamente, ese estilo de "macho argentino" no es para mí.
La novela no sigue una línea temporal, por lo que se va conociendo la verdadera historia a medida que se avanza en la lectura.
Es una novela entretenida, con personajes fuertes y gran carga de pasión, pero no es un estilo para cualquiera. Condición fundamental para leerla, no estar pasando por una etapa de ironía frente al romance.

Patricia, si te ha dado ganas de conocer a Artemio, es el libro que tengo pensado enviarte en cuanto regreses de tus vacaciones.