Perdonen que hace 8 días que no les mandaba nada, pero aquí nos dijeron que no sale ni entra nada. Yo igual voy a intentar mandar una. Sí, me llegó telegrama del 24 de ustedes y de Cristina y también me llegó ayer uno del 29 pero no se entiende nada, no está firmado pero pienso es de ustedes. La última carta de ustedes de Mar del Plata es del 11/04 y después nada más. Mi última carta es la que les mandé desde el hospital el 29/04 o el 30/04.
Me imagino lo preocupados que ustedes estarán por las últimas noticias. Es cierto que los ingleses están muy cerca, pero a mi puesto de combate les juro no me ha venido ninguno a “visitar” y espero no lo hagan.
Hay que seguir rezando y pidiendo a la Virgen para que esto se arregle en “paz” y se acabe ya. Cada vez tenemos más ganas de volver cada uno a su casa sea como sea, ganando o perdiendo, pero volver y pronto. Al final se nos quedó en el tintero el viaje, pobre papá, tanto juntar y organizar y yo le tiré abajo todo, aunque deslindo responsabilidades en el loco de nuestro presidente y su desvelo de grandeza.
Acá todos, pero todos, lo agarraríamos del fundillo de los pantalones y lo pondríamos como nosotros 55 días; en estos pozos. Y yo con él a todos esos patriotas de ciudad que por lo que ustedes dicen allá está minado. Acabé el discurso. Ja. Ja.
Espero yo llegar de esto, antes que la carta, así no los preocupo más con esto, pero es hora que sepan lo que pensamos nosotros de Malvinas.
Bueno nada más, besos y abrazos para los cuatro, siempre, siempre los tengo en mis pensamientos.
Los quiero mucho.
Chau, José Luis
Esta carta fue escrita por José Luis del Hierro, tenía 19 años. Murió en la madrugada del 14 de junio de 1982, cuando las tropas se replegaban hacia Puerto Argentino, bajo un cielo iluminado por el fuego de las bombas. Mi homenaje a los héroes de Malvinas, a los caídos y a los veteranos.
Fuente: diario Perfil. Foto: Monumento a los Caídos de Malvinas en plaza San Martín, Bs. As.
He descubierto que tengo cierta obsesión con los vampiros. Para mi tranquilidad también sé que no soy la única. No recuerdo cuándo ni cómo comenzó mi romance con ellos, pero tuvieron relación Francis Ford Coppola y Anne Rice. Con la novedad de Crepúsculo y sus secuelas, los inmortales, parecen estar más de moda que nunca. En realidad esto no es nuevo, sólo que antes, la imagen del vampiro, era asociada a seres horribles devoradores de vida. Desde hace unos años, ha ido abandonando esa terrorífica visión para convertirse en criaturas hermosas y, en cierta medida, trágicas y románticas. Por algo, tanto el cine como la televisión, buscan para personificarlos a esos actores que encarnan las fantasías masculinas y femeninas. En el Drácula de Coppola, Gary Oldman es el conde. Tiene cualidades de cambiar de forma y, la de extranjero en una Londres victoriana es la mejor, pero muy alejado al personaje que imagino Bram Stoker. Para las novias de Drácula, tres desconocidas para ese momento, pero si miran bien, encontramos al símbolo sexual italiano, Mónica Bellucci entre ellas (más de uno que conozco se ofrecería como merienda). Para la "lujuriosa" Lucy (contrapunto de la puritana Mina), una desconocida Sadie Frost, eterna condenada sepultada con su vestido de novia. La serie de Crónicas Vampíricas de Anne Rice me acompañó durante un tiempo. El amor, la inmortalidad, el existencialismo son los temas que esta escritora nos contó en sus diez libros. Con Louis, Lestat y Claudia, descubrimos a unos vampiros "humanos", aman, sufren y hasta tienen remordimientos. La versión cinematográfica se desidió por actores famosos y atractivos. Brad Pitt y Tom Cruise (la propia escritora no lo veía en el papel del cínico Lestat) en los papeles principales, acompañados por Kirsten Dunst y Antonio Banderas. Pero Tom Cruise no fue el único que ha interpretado a Lestat, en "La reina de los condenados", Stuart Townsend encarna al vampiro estrella de rock, defraudando a las legiones de fans de este personaje. Las vampíricas de acción también están al órden del día, como Blade y sus secuelas, donde un vampiro semihumano se encarga de "mantener" en orden a la ciudad de posibles matanzas. O Underworld, con la guerra entre vampiros y licántropos, matizada con una historia de amor entre la vampira Selene (la bella Kate Beckinsale) y Michael, un híbrido vampiro-lincántropo. La historia de vampiros adolescentes tampoco es nueva. En Crespúsculo, Edward Cullen y su familia, siguen una "dieta" diferente, no quieren perder de todo su humanidad y viven de animales. Esencialmente, es una historia de amor, entre Edward y Bella, una humana adolescente. Al casi desconocido Robert Pattinson, le tocó la tarea de encarnar al ser más bello de la creación (según la propia escritora, que se pasa describiendo lo hermoso y perfecto que es durante cuatro libros). Si me remonto a mi infancia, The Lost Boys, una película protagonizada por los actores del momento (sacando a Kiefer Shuterland, ¿qué será de la vida de los otros?)debe ser la primera película que vi en este tipo de género, el de vampiros jóvenes y romance. Más cerca, la serie Buffy y su amor imposible con Angel, un vampiro con alma. Y para las que los prefieren incorregibles, existía Spike. Hasta hace poco, coexistían tres series con vampiros como protagonistas masculinos. Moonligth, Blood Ties y True Blood. Las dos primeras no me gustaron, vampiros investigadores que ayudan a policías femeninas, surgiendo tensión sexual entre ellos. Mejor argumento le encuentro a True Blood, donde la invención de la sangre artificial, permite la convivencia pacífica entre los humanos y los vampiros. Además de los problemas que surgen por la interrelación, la historia principal es entre Sookie, una clarividente, y Bill, un vampiro. ¿Y para qué tanto parloteo? Para presentar la primera encuesta del año. ¿Cuál es tu vampiro favorito? Espero que Annie Lennox con su canción Love sonf for a vampire, perteneciente a la banda de sonido de Drácula, los inspire en su elección.
Cuando no recordamos lo que nos pasa, nos puede suceder la misma cosa. Son esas mismas cosas que nos marginan, nos matan la memoria, nos queman las ideas, nos quitan las palabras...
Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia: la verdadera historia, quien quiera oir que oiga.
Nos queman las palabras, nos silencian, y la voz de la gente se oirá siempre. Inútil es matar, la muerte prueba que la vida existe...
Ay cuanto tiempo tierra sin otoño, cómo pudo vivirse! Ah qué opresiva náyade la primavera con sus escandalosos pezones mostrándolos en todos los árboles del mundo, y luego el verano, trigo, trigo, intermitentes grillos, cigarras, sudor desenfrenado. Entonces el aire trae por la mañana un vapor de planeta. Desde otra estrella caen gotas de plata. Se respira el cambio de fronteras, de la humedad al viento, del viento a las raíces. Algo sordo, profundo, trabaja bajo la tierra almacenando sueños. La energía se ovilla, la cinta de las fecundaciones enrolla sus anillos. Modesto es el otoño como los leñadores. Cuesta mucho sacar todas las hojas de todos los árboles de todos los países. La primavera las cosió volando y ahora hay que dejarlas caer como si fueran pájaros amarillos. No es fácil. Hace falta tiempo. Hay que correr por todos los caminos, hablar idiomas, sueco, portugués, hablar en lengua roja, en lengua verde. Hay que saber callar en todos los idiomas y en todas partes, siempre dejar caer, caer, dejar caer, caer, las hojas. Difícil es ser otoño, fácil ser primavera. Encender todo lo que nació para ser encendido. Pero apagar el mundo deslizándolo como si fuera un aro de cosas amarillas, hasta fundir olores, luz, raíces, subir vino a las uvas, acunar con paciencia la irregular moneda del árbol en la altura derramándola luego en desinteresadas calles desiertas, es profesión de manos varoniles. Por eso, otoño, camarada alfarero, constructor de planetas, electricista, preservador de trigo, te doy mi mano de hombre a hombre y te pido me invites a salir a caballo, a trabajar contigo. Siempre quise ser aprendiz de otoño, ser pariente pequeño del laborioso mecánico de altura, galopar por la tierra repartiendo oro, inútil oro. Pero, mañana, otoño, te ayudaré a que cobren hojas de oro los pobres del camino. Otoño, buen jinete, galopemos, antes que nos ataje el negro invierno. Es duro nuestro largo trabajo. Vamos a preparar la tierra y a enseñarla a ser madre, a guardar las semillas que en su vientre van a dormir cuidadas por dos jinetes rojos que corren por el mundo: el aprendiz de otoño y el otoño. Así de las raíces oscuras y escondidas podrán salir bailando la fragancia y el velo verde de la primavera.Pablo Neruda
Después de la inevitable entrada otoñal (mi estación favorita), me dedico a agradecerle a Atenea por darme el premio de la Amistad y el Cariño. Ahora a responder las preguntas.
Estilo de música: totalmente ecléctico, desde música clásica pasando por casi todos los estilos, incluído el heavy metal. Pero generalmente, intérpretes femeninas (Dixie Chicks, Alanis Morissette, Diana Krall, Norah Jones, Cher, Faith Hill, etc, etc).
Una película: es tarea imposible, tengo demasiadas para elegir. A room with a view, Orgullo y Prejuicio, Mi bella dama, la trilogía de El Señor de los Anillos, Drácula, y puedo seguir por un buen rato.
Una serie: que estén transmitiendo, Lost y House. Viejas, Friends, Sex and the City, Frasier.
Una canción: otra tarea imposible. Así que elijo algo que volví a escuchar hoy después de mucho tiempo, Into de West de Annie Lennox (perteneciente a la banda de sonido de El Retorno del Rey).
Libro actual: supongo que se refiere a lo que estoy leyendo, en ese caso son dos, Sense and sensibility (Jane Austen) y Anne the Green Gables (Lucy Maud Montgomery).
Ultimo libro leído: Los mitos de la historia argentina 2, de Felipe Pigna.
Un día malo: supongo que hay muchos, pero no me gusta recordarlos.
Una profesión: si existiera, sería cinéfila.
Un sueño: tengo tantos sueños pendientes que no podría elegir uno. El más mundado, poder conocer varios países y lugares del mundo.
Hace un tiempo leí un artículo llamado "Casado con Lost". Era el análisis de la relación de los fans con esta serie. Voy a robar el artículo a mi manera, jajaja. Cuando terminó la primera temporada, Jack y Locke, abrían la misteriosa puerta secreta. A partir de entonces, fueron cuatro meses de ansiedad y conjeturas. La primera temporada de Lost fue como el inicio de un noviazgo. Como esos amores a primera vista. Acción, suspenso, misterio, romance...entonces, se va y nos quedamos esperando que vuelva con el amor intacto. Coqueteamos con otras series, con Grissom, con House...pero extrañanamos los comentarios de Sawyer. En eso, regresa y no nos importa que no traiga consigo las respuestas que tanto estabamos esperando. La segunda temporada de Lost es un matrimonio entre la serie y el espectador. Ya pasó el frenesí del amor a primera vista. El amor ha cambiado para dar paso al disfrute de las pequeñas cosas. Ya sabemos que nada es perfecto en la pareja, que hay demasiados flashbacks, que hay roces y gestos desganados, pero nada nos mueve del sillón los lunes por la noche. En ese momento, cuando creemos tener la pareja estable, ocurre la primera crisis. Justo cuando los Otros atrapan a cuatro de nuestros mejores naúfragos, se va nuevamente. Y nos deja solos en casa. Esta vez, lo tomamos mejor, empezamos a disfrutar de la soltería y volvemos a disfrutar de la compañia de otros. Visitamos a Friends o a Frasier, nos divertimos con nuestras amigas de Sex and the City, vemos gente nueva, pero no dejamos de pensar en Lost. Y como por arte de magia, vuelve. La tercera temporada de Lost es la verdadera escencia del amor de pareja. Ha quedado lejos el oso polar, las columnas de humo, las primeras incógnitas, los subidones de adrenalina. Regresó con madurez, ha regresado por elección. Las historias son más pequeñas y nos devuelven los sueños. Pero en el fondo sabemos que nada es para siempre. Esta vez se irá por más tiempo. Ya nos convertimos en expertos de esperar que regrese. Cuando se extraña demasiado, miramos capítulos viejos, recordando viejas sensaciones, especulamos en foros y hacemos conjeturas. La cuarta temporada de Lost, es el amor puro entre una historia y su espectador. Es el amor que todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, y todo lo soporta. Ni siquiera pensamos en preguntarle adónde había ido, ni quién es Jacob, ni por qué Libby estaba en el psiquiátrico con Hurley, ni cuánto tiempo pensaba quedarse en casa. Creo en Lost cuando me dice la verdad, pero también cuando me miente. Seguimos odiando a Ben, pero soportamos todo por estar con ella. Nos vuelve a llenar de incógnitas y en lo mejor...se aleja. Ahora estamos más preparados para otra larga ausencia. La quinta temporada de Lost es como un viejo amante al que estamos unidos por el destino. Nos conocemos tan bien, y a pesar de todo nos sigue sorprendiendo. Tenemos dos líneas temporales, pero no nos importa. Hemos regresado a esos brazos que extrañamos por tantos meses. Nuestro amor tiene fecha límite, todo acabará en el 2010, por eso disfrutaremos al máximo el tiempo que nos queda. Mientras tanto, seguiré jugando al Quini6 el 4, 8, 15, 16, 23 y 42.
Mi primer acercamiento a este personaje fue por una canción. Buscar información sobre ella es casi una tarea imposible. Las mujeres en la historia argentina son olvidadas o vapuleadas. Juana Azurduy de Padilla nació en Chuquisaca el 12 de junio de 1780, en un tiempo en que las fronteras de nuestra América no eran claras. En plena época de revoluciones y guerra, unió su vida a la del comandante Manuel Asencio Padilla. "La lucha de las mujeres fue fundamental en esta guerra gaucha. No solamente eran excelentes espías sino que algunas de ellas, como doña Juana Azurduy de Padilla, comandaban tropas de vanguardias de las fuerzas patriotas" (Felipe Pigna,Los Mitos de la historia Argentina 2). Con su marido defendieron el avance español en la zona comprendida entre Chuquisaca y Santa Cruz de la Sierra. El 2 de agosto de 1812 combate junto a su esposo sufriendo ya los dolores de parto. Fue colaboradora de Güemes y por su coraje se la nombró teniente coronel, siendo el propio Belgrano el encargado de entregarle el sable. Como casi todos nuestros "héroes", lo perdió todo, hasta sus hijos. La historia de amor también tuvo un final trágico, al ser herida en la batalla de Viloma, su marido acudió a rescatarla y pagó su liberación con una herida de mortal. "La propuesta de dinero y otros intereses sólo debería hacerse a los infames que pelean por su esclavitud, mas no a los que defendían su dulce libertad, cómo él lo haría a sangre y fuego", fue la respuesta que le dio a un jefe español que ofreció un soborno a su esposo. Al morir en la indigencia fue enterrada en fosa común. El destino quiso que fuera un 25 de mayo, 52 años después de la Revolución de Mayo. Su historia es ignorada por muchos. Hace poco, Hebe de Bonafini, presentó un proyecto en el Congreso, para que se cambie la imagen del billete de $100 pesos argentinos, de Julio Argentino Roca (personaje nefasto para nuestra historia, encargado de eliminar a los mapuches de la Patagonia) por la de Juana Azurduy. Voy a robar (espero que siendo mi madre no me reclame derechos de autor) una poesía dedicada a ella.
Después de luchar con gran coraje en la guerra de la independencia y asumir el mando de la guerrilla con el grado de Coronela en virtud de su “varonil esfuerzo; de haber perdido a sus cuatro hijos como consecuencia de las fiebres, de dar a luz a otra, en medio de traiciones, defendiendo su vida a fuerza de sablazos, el 15 de mayo de 1817, Juana Azurduy rescata y desciende la cabeza de su esposo de la pica donde se la exponía como escarmiento, para darle cristiana sepultura. Tenía 37 años. Bolivia (La Laguna)
"Después de la malaria que saqueara mi corazón de madre y tu cordura, de ofrendar cuatro cuerpos, cuatro nombres a las viejas matrices de la tierra sin mayores liturgias ni rituales que un grito visceral, encallecido, después de sepultar a nuestros hijos; después de haber parido a la pequeña en aquella barranca solitaria mientras andaba la traición husmeando con su hocico de bestia amenazante y una turba de lenguas en sigilo; de luchar por mi vida y por la suya con toda la fiereza de esa sangre que lamía mis muslos temblorosos, mis carnes extenuadas, mi vigilia; después de cabalgar sobre mi potro los caminos del aire en un aullido, de zambullirme en aguas turbulentas, de ganar, a empellones, la ribera donde mi gente cuida la esperanza, el sueño aquel que abandoné en sus brazos, el gesto de inocencia vulnerable habitando en la orilla del exilio; después de haber vagado por los montes mordiendo deslealtades, apretando cada conspiración entre los dientes, todavía restaba esta batalla por vencer la impiedad de los verdugos, por salvar tu cabeza del martirio; todavía faltaba esta condena de contemplar tus órbitas vacías, tu rostro devorado por gusanos, tus mejillas expuestas al ultraje, a la oscura apetencia de los buitres desgarrando tus pieles con sus picos; de rescatar, al fin, de su deshonra, la prueba irrefutable de tu ausencia. Juana Azurduy me llaman. Soy la hembra al mando de un ejército en harapos, la amazona salvaje, vagabunda, con sólo su dolor por domicilio." Norma Segades Manias http://ensusnombres.blogspot.com/2008/10/juana-azurduy.html
No es 8 de marzo, pero no necesito un día para homajear a las mujeres que hicieron o hacen historia.
Después de la primera semana de clases, me dediqué a disfrutar del fin de semana que, como siempre, se me hizo demasiado corto. El viernes por la noche, tomé la decisión de ir al concierto inauguración de temporada de la Orquesta Sinfónica Provincial. El repertorio era de Mozart, Sinfonía N° 1 en Mi B KV 16; Sinfonía Concertante para vientos en Mi b KV 297 b; cerrando con la Sinfonía N° 41 en Do KV 551 "Júpiter". La orquesta y su director, Roberto Montenegro.
Como cada vez que voy al teatro Municipal de mi ciudad, me siento transportada a otra época, e imagino cómo habrán sido las galas a principios del siglo XIX, cuando el teatro fue inaugurado. Es un símbolo de la ciudad (como el Puente Colgante), y me alegra verlo restaurado y en funcionamiento. La construcción del teatro comenzó en 1903 y finalizó en 1905. El estilo es Luis XV, al tono arquitectónico de la época. La fachada está adornada con un grupo de esculuturas que representan a la música y la danza. Pero lo más hermoso para mí, es la bóveda central de la sala mayor, bordeando la iluminación, un lienzo pintado por Nazareno Orlandi. Al exceso de cultura, lo maticé con una salida deportiva para ver ganar a mi Colón. Soy ecléctica en mis gustos, ya lo he dicho. Lucas Acosta y el "Bichi" Fuertes, en el segundo tanto del "Sabalero".
Para finalizar el fin de semana, qué mejor que un rico asado el sábado por la noche y otro, el domingo al mediodía. Ahora sí, con el colesterol en alto, estoy lista para comenzar otra semana laboral.
El lunes comenzaron las clases en algunas pocas provincias argentinas, lamentablemente, las demás están en huelga por aumentos salariales. Mi provincia comenzó puntualmente y con el sonido del timbre, todas las responsabilidades han regresado. Eso indica menos tiempo para bloggear tanto como me gustaría. Con atraso, agradezco a Anabela por su premio y respondo el desafío de Grachula (otra docente argentina que ha retomado sus obligaciones :P).
Me lo entrega Anabel desde su ventana de los sueños. Mi premiación es para los siguientes blogs: http://www.osopanda-grachula.blogspot.com/ http://dejamerecordar.blogspot.com/ http://mamen-bcn.blogspot.com/ http://elblogdeunahormiga.blogspot.com/ http://actor-studio.blogspot.com/ http://alastormoodymentirasverdaderas.blogspot.com/ http://elminirincon.blogspot.com/ http://elmundodepaliku.blogspot.com/ http://lolitaymiprofesor.blogspot.com/ http://libelula-eterea.blogspot.com/
Y ahora el desafío de Grachula , que resultó más difícil de lo que creí.
A- ¿Qué personajes reales de todos los tiempos recibirías en tu casa? Complicado, espero que no me tilden de feminista. 1- Evita, me encataría haberla podido concocer y vislumbrar el por qué de las pasiones tan encontradas que despertó. 2- Jane Austen, aunque debería perfeccionar mi inglés, me gustaría que me contara el final de Sanditon. 3- Beethoven, para que toque algunas canciones al piano. 4- Juana Azurduy, flor del Alto Perú, guerrillera de la independencia argentino-boliviana. Nombrada Teniente Coronel con uso de uniforme.
B- ¿Qué tres personajes de película invitarías a tu casa? Pero qué difícil está esto. A ver, a ver. 1- Mr. Darcy (qué poco original). 2- Aragorn. 3- Gandalf.
C- ¿En qué dos ciudades y siglo te hubiera gustado nacer? 1- Londres, siglo XIX (pero nada de trabajar, en lo posible de la burguesía agraria). 2- Florencia, en el Renacimiento.
D- Si no tuviera la profesión o estudio que tienes, ¿qué eligirías? Me gustaría ser especialista en literatura inglesa.
E- ¿A qué no te dedicarías nunca? Nada que tenga que ver con ciencias exactas. Me aburren terriblemente.
Esta semana TNT parece obstinado a hacerme pasar horas frente a su pantalla. Después de transmitir Mujercitas, Realmente Amor y Orgullo y Prejuicio, en un mismo día, hoy se dedicó a engancharme con musicales. Arrancó con "Los productores" (Matthew Broderick y Nathan Lane) al que ya ví una vez y que no me gustó; para terminar con Rent (Rosario Dawson). Decidí reservar el televisor para las 22, para la versión de "El Fantasma de la Opera" de Joel Schumacher. La historia original, pertenece a Gastón Leroux, pero esta versión es una adaptación del musical de Andrew Lloyd Weber. La novela de estilo gótico, se desarrolla en un teatro parisino, donde un hombre aterroriza a todos para atraer a Christine Daaé, una joven cantante. Christine cree que la voz que la visita es la de un Angel de la Música enviado por su padre fallecido, pero en realidad es Erik, el "fantasma" del teatro temido por todos. Este es un ser torturado, que esconde su deformidad detrás de una máscara, es un genio musical que compone para el teatro. Mientras la popularidad como cantante de la joven crece, el vizconde Raoul, un antiguo amor de la infancia de la nueva diva, vuelve a enamorarse de ella. El Fantasma se sentirá celoso de la pareja y la secuestrará en plena actuación, llevandola a su escondite, debajo del teatro. En esas catacumbas, se producirá la confrontación entre Erik, Raoul y Christine. Esta novela se ha llevado muchas veces al teatro y al cine, siendo la versión del 2005 la última. En general tuvo críticas malas, pero hay aspectos que se destacan. La música espléndida, acompañada de una dirección de arte maravillosa y una ambientación romántica de 1870. Las actuaciones son correctas, los tres actores principales tomaron el riesgo de cantar. Gerard Butler es el "fantasma", demasiado lindo para convertirse en el monstruo aterrador que debería ser. La novata Emmy Rossum es una actriz que ha cantado ópera, pero en ciertos momentos da la impresión que le falta transmitir más emoción en su actuación. Lo mismo sucede con Patrick Wilson, a quien lo he visto en muy buenas actuaciones, aquí se lo nota un poco insulso en su papel del vizconde. Fuera de estos defectos, vale la pena verla. El romance, la tragedia y el misterio de la novela se dejan observar en la película, con una estética maravillosa en cada escena. Mis escenas favoritas son, por supuesto, cantadas. La mayor parte lo es. Así que los no amantes de los musicales, ni se acerquen a verla. La primera de ellas es la canción "All i ask of you", interpretada por Christine y Raoul, se declaran su amor sobre el techo del teatro.
La secuencia coreográfica de Masquerade es preciosa, pero elijo el momento del secuestro de Christine por el Fantasma.
Pronto se estrenará en el teatro Opera de Buenos Aires este musical, que lleva años en cartel y en giras por todo el mundo. Esperemos que tenga la calidad del original y que se mantega mucho tiempo.
Soy cholula, hay que reconocerlo, me encanta ver premiaciones y alfombras rojas. Un defecto lo tiene cualquiera, no? Así que ayer, me senté comodamente en un sillón, computadora en mano para chusmear, con las amigas conectadas, vestidos, galanes y premios. Más allá de los ganadores, que me fueron de lo más previsibles, me pareció que volvieron los Oscar's como un show digno de ver. Ultimamente eran tan aburridos y se extendían demasiado, sólo lo salvaban los presentadores de turno. Este año, Hugh Jackman tomó el reto de llevar la conducción. Como actor no es de mis favoritos, pero creo que demostró tener talento para bailar y cantar, como en las viejas entregas. El número inicial, lo llevó a representar cada película nominada como si se tratara un musical de bajo presupuesto (broma por la crisis mundial). Fue divertido, sobre todo el momento dedicado a Frost/Nixon, donde Anne Hathaway, subió a cantar con él interpretando a Nixon y, demostrando que tiene una hermosa voz. La ceremonia tuvo varios momentos novedosos, como la nueva forma de premiación a los actores, donde cinco ganadores previos de esa categoría, se encargaban de alabar el trabajo de cada uno de los nominados. Muy buena idea. Mis segmentos favoritos de la noche fueron varios. El mejor, el llamado "Musicals are back!", donde Hugh Jackman y Beyoncé, acompañados por las parejas de High School Musical y Mamma Mía, rindieron homenaje a los musicales.
El momento conmovedor, estuvo a cargo de Queen Latifah, quien cantó "I'll be seeing you", con las imágenes de aquellos que fallecieron durante el año pasado.
También me gustó el clip de Romance Movies del 2008, presentado por Robert Pattinson y Amanda Seyfried.
En cuanto a las premiaciones, Slumdog Millonaire fue la gran ganadora de la noche, Mejor Película, Mejor Director (Danny Boyle) y Mejor Guión Adaptado. Los actores también fueron los esperados, Kate Winslet (Mejor Actriz), Sean Penn (Mejor Actor), Penélope Cruz (Mejor Actriz Secundaria) y el fallecido Heath Ledger (Mejor Actor Secundario). Para premiar la mejor película, se mostraron clips de cada una, relacionándolas con otras películas con las que tenían cierta temática en común. Original y entretenida, así me resultó la premiación de la 81 entrega de los Oscar's.