jueves, 25 de febrero de 2010

Películas atrasadas

Hace bastante tiempo que vi tres películas de géneros diversos y no me hacía el tiempo de comentarlas.
Por un lado, tenía la obsesión de dejar de ser maestra suplente para titularizar. Me costó varias descomposturas y noches de insomnio, pero al fin lo logré.
Por otro lado, ninguna de las tres me han parecido grandes obras del cine, aunque algunos críticos opinen distinto.
The Surrogates (Identidad sustituta), es una película de ciencia ficción basada en un comic. Plantea la idea escalofriante que en un futuro no muy lejano, los humanos dejaríamos de interactuar entre nosotros y, en nuestro lugar lo harían "sustitutos" robóticos, avatares que obedecerían las decisiones de sus dueños.
El problema surgirá cuando se descubre un arma que puede asesinar al humano atacando al sustituto.
Bruce Willis es el protagonista que deberá resolver las muertes y salir al "mundo real", después de años de esconderse detrás de su sustituto. En medio del desarrollo de la historia, se plantea la deshumanización que produce el uso de los reemplazos robóticos. Rosemund Pike (Jane de Orgullo y Prejuicio), hace de la esposa de Willis y me parece que es hora que le busquen coprotagonistas más acordes a su edad.
Mucha acción y entretenimiento, por momentos hace temer que llegue el momento en que las personas prefieran utilizar máquinas para comunicarse...Da para pensar, no?


Cuando era una adolescente, leí sin demasiada atención una obra que me merece una segunda lectura. El retrato de Dorian Gray es una novela muy famosa de Oscar Wilde y en el 2009 fue llevada nuevamente al cine.
Me pareció una pobre adaptación que se tomó demasiadas libertades.
El joven e inocente Dorian Gray (Ben Barnes), llega a Londres a heredar a su abuelo. En la alta sociedad victoriana conocerá a Lord Henry Wottom (Colin Firth), quien lo introducirá a los placeres de la vida nocturna.
Entre sus nuevos "amigos" está el pintor Basil Hallward, quien retrata a Dorian en un cuadro maldito, que sufrirá los cambios físicos y morales del eternamente joven muchacho.
Si alguien leyó la novela, sin dudas se sentirá defraudado. La actuación de Barnes me pareció insulsa y la recreación del Londres victoriano es pobre en comparación de la maravillosa Londres de Sherlock Holmes.


Por último, le debo un comentario a Avatar, película en la cual me dormí. Empezar así no es alentador, pero la vi llena de expectativas y me aburrió en forma cruel.
Nadie discute los grandiosos efectos especiales, ni que la creación del planeta Pandora y los na'vi es excelente, pero el guión me resultó demagógico y previsible.
Jack Sully es un ex combatiente que ha perdido el uso de sus piernas, a través del uso de un avatar se siente útil y libre nuevamente, y se introduce con los na'vi para aprender de ellos e informar a sus superiores, quienes quieren invadir el planeta por la riqueza natural.
Me pareció muy obvio lo que ocurriría más adelante y, cerca del final...me dormí.
Después de haberme aburrido en Titanic hasta el punto de desear que Leonardo DiCaprio se muriera de una vez, creo que debo tener un problema con el señor Cameron.
Tengo la impresión que es un director que piensa que para realizar una buena película se deben gastar millones de dólares. Me gustaría verlo dirigir algún proyecto de presupuesto acotado, que se centre en la historia y en las actuaciones y menos en los efectos especiales novedosos.
Conozco mucha gente que realmente la amó, definitivamente no es mi caso.

sábado, 13 de febrero de 2010

El secreto de sus ojos


Debo comenzar confesando que no me gusta ver cine argentino. Tengo mis motivos, las películas argentinas suelen ser demasiado dramáticas o demasiado tontas.
Son pocos los directores que logran un equilibrio y uno de ellos es Juan José Campanella.
El mismo director de Luna de Avellaneda y El hijo de la novia, vuelve a dirigir en la Argentina,esta vez, un drama lleno de misterio, con ese toque emotivo que tan bien logra.
Benjamín Espósito (Ricardo Darín), no era abogado, aunque todos le decían "doctor". Trabajaba como secretario de un juzgado junto a su compañero alcohólico (Guillermo Francella). En 1999, ya retirado, decide escribir un libro sobre un caso que lo ha perseguido durante años. Y no porque no haya podido resolverlo, sino por la injusticia que se cometió y porque durante esa investigación, conoció y se enamoró de su jefa, Irene Menéndez-Hastings (Soledad Villamil).
La película comienza en el presente, pero para conocer la historia, continuamente hará saltos temporales hacia el año 1974. Una época complicada y difícil en la Argentina, donde se vivía en una democracia tambaleante con una presidente títere e inútil.
Fue el comienzo de la impunidad y donde los que trabajaban por la búsqueda de justicia comenzaban a percatarse que a veces era imposible lograrla y que sus propias vidas estaban en la línea de fuego.
En este contexto histórico, Benjamín se involucra en la investigación de la violación y asesinato de una joven. Siente gran pena por el marido (Pablo Rago), quien no puede superar la muerte de su mujer y que a pesar del paso del tiempo, espera distinguir el rostro del asesino en distintas estaciones de trenes.
Con la complicidad de su compañero de tareas y de Irene, buscarán activar el caso y encontrar al asesino. La escena en la cancha de Huracán, donde encuentran a Gómez, el presunto culpable, está magníficamente filmada, en una toma que no estamos acostumbrados a ver en el cine argentino.
Después viene el interrogatorio, el asco y el miedo. Asco por un ser cruel y patético, de los que lamentablemente, había demasiados en esa época. Asco por la impunidad repugnante a la que éramos sometidos. Miedo por la suerte de los protagonistas, que quedan expuestos ante un sistema que hacía desaparecer a los que buscaban la verdad.
Es entonces cuando llega una escena que quedará grabada en la memoria de los amantes del cine. Irene corriendo detrás del tren que lleva a Benjamín a Jujuy. No hay palabras, solamente sus miradas que lo dicen todo.
Veinticinco años después, con sus vidas hechas y deshechas, se vuelven a encontrar y con la excusa del libro, tendrán largas charlas en las que se despertará las ganas de retomar el caso, pero también resurgirá, lo que nunca se dijeron, pero que siempre sintieron.
El final inesperado fue la cereza del postre, un impensado final para un guión que combinó comedia, drama, suspenso, romance y venganza.
El reparto es excelente, porque no sólo Darín y Villamil hacen una gran presentación, también me sorprendió mucho la actuación de Rago y de Francella.
Una película bellamente dirigida, llena de emociones, con una ambientación y música que acompañan, en la que rápidamente nos vemos involucrados por lo bien narrada, algo difícil de encontrar en el cine actual.
Un gran merecimiento es la nominación al Oscar como Mejor Película Extranjera, segunda para el director y sexta para el cine argentino. Sin dudas, el 7 de marzo, mucha gente estará cruzando los dedos para que gane esta película, la más exitosa en los últimos 35 años.
El secreto de sus ojos es una joya, desde el hermoso título hasta su final. No es la típica película de San Valentín, pero esconde dos grandes historias de amor.

domingo, 7 de febrero de 2010

The vampires diaries



Un vampiro que se resiste a sus instintos y se alimenta de animales, comienza la escuela secundaria y se enamora de una adolescente.
¿Les suena de algún lado? No, no es la saga Crepúsculo, sino las novelas escritas por J.L. Smith, sobre los hermanos Salvatore. Para ser honestos, la escritora las publicó mucho antes que el boom editorial de Stephenie Meyer nos sorprendiera.
Sin duda, el fenómeno comercial de los vampiros, le han dado una nueva popularidad a estos libros que son cortos y se pueden terminar en una tarde.
La trama nos presenta a dos hermanos convertidos en vampiros en la Italia del Renacimiento. Una joven vampira los transformará en seres inmortales y también en enemigos.
Los siglos pasan y los hermanos siguen siendo opuestos. Damon, el mayor, es aparentemente cruel y no tiene sentimientos. Stefan, es el meditabundo y lleno de culpas.
Stefan se muda a un pequeño pueblo de los Estados Unidos y se anota en la escuela local. Allí pasará a ser la novedad codiciada por las jóvenes populares. Entre ellas, la protagonista, Elena Gilbert. Si Bella Swan me pareció fastidiosa y en ocasiones quería abofetearla, Elena me resultó insoportable y me sacaba de quicio.
Lo que me lleva a preguntarme, ¿por qué los nuevos vampiros, con siglos vividos, se torturan haciendo el secundario? Y si me pongo más analítica, ¿qué pueden tener en común con unas jovencitas bastante inmaduras?
En este caso, la justificación es que Elena es el vivo reflejo del primer amor de los hermanos Salvatore, la vampira que los convirtió hace ya mucho tiempo, algo que volverá a enfrentarlos.
Aprovechando el éxito actual de lo relacionado con vampiros y adolescentes, el canal WC, ha estrenado la serie The vampires diaries, una muy libre adaptación de los cuatro libros de J.L. Smith (Despertar, Conflicto, Furia e Invocación). Es una serie llena de drama juvenil, con una sorprendente falta de adultos en sus vidas.
Tanto los libros como la serie, cumplen la función de entretener y no mucho más. Y como pasa en Crepúsculo, donde hay team Edward y team Jacob, aquí las fans se ven divididas entre Damon y Stefan. Creo que me quedo con Stefan, pero antes de tomar partido, esperaré al quinto libro que según me han dicho, se centrará en Damon y que se estaría por publicar.
Como guiño hacia el público, en uno de los capítulos de la serie, encontramos a Damon leyendo uno de los libros de la saga Meyer, mientras comenta que Edward es un "dominado" y que extraña a los libros de Anne Rice. Casualmente, mi próxima entrada vampírica, estará dedicada a ella.


Adicción fue un regalo que recibí de Grachula unos días antes de Navidad. Este libro de Claudia Gray, es la secuela de Medianoche, entrada que hice hace un tiempo.
Antes que pudiera leerlo, mi vecina de 11 años me lo arrancó de las manos ya que había quedado encantada con el primer libro.
La historia de la semivampira Bianca y el cazador de vampiros Lucas, continua con más problemas que antes. Si en Medianoche los separaba sus naturalezas, ahora también lo hace la distancia.
Particularmente no me gustó, pero si la intención es llegar a un público juvenil, creo que cumple su objetivo, porque desde diciembre, mi vecina me reclama el tercer libro cada vez que entramos a una librería y que aún no se editó en español.

jueves, 4 de febrero de 2010

Temporada final de LOST


El contador a llegado a la fecha prevista, la espera parecía eterna, pero ya está con nosotros la temporada final de Lost.
Si alguno ha visto la serie Friends, recordará a Janice, la molesta novia de Chandler. Al igual que ella, al ver el primer capítulo de la nueva temporada de Lost, lo único que pude decir fue: ¡OH, MY GOD!
Es que en tan sólo en hora y media, hubo saltos temporales, vidas paralelas, transformaciones, muertes de personajes importantes y hasta una aparente resurrección.
Desde la foto promocional imitando a La Última Cena de Da Vinci, donde John Locke tiene el papel central, y todos sus "apóstoles" lo rodean sobre la ala del avión, ya me temía que iba a seguir comiéndome las uñas entre capítulo y capítulo. Así que acá estoy, mordiéndome hasta los dedos, mientras espero la semana próxima donde obtendré mi dosis de Lost.


Quienes no aguanten a la próxima semana para ver el estreno en AXN, sólo deben ir al link.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Diario fotográfico


Centro Cívico de la ciudad de Bariloche.

Vista desde el cerro Campanario.

Ruta de los Siete Lagos (desde Bariloche, provincia de Río Negro, a San Martín de los Andes, provincia de Neuquén).

Atardecer sobre el lago Nahuel Huapi, camino de regreso por la ruta de los Siete Lagos.

Bosque de Arrayanes.

Barco Modesta Victoria, que transporta desde puerto Pañuelo (Bariloche) hasta el Bosque de Arrayanes y la isla Victoria.

Lago Puelo, en la provincia de Chubut.

Después de disfrutar unos días en unos lugares que son de sueño, he regresado al calor, la humedad y los mosquitos.
Ha sido un choque regresar de la frescura de la montaña, al calor intenso de éstas llanuras.
Ahora sólo queda disfrutar de los recuerdos y de las fotografías.

domingo, 24 de enero de 2010

Sherlock Holmes, un detective suelto en Londres


Lejos estoy de ser una conocedora de la obra de Sir Arthur Conan Doyle. Creo haber leído algún libro de esos que son adaptaciones para niños y nada más.
Mi mayor acercamiento al personaje de Holmes, es el doctor House, ese médico políticamente incorrecto pero capaz de desentrañar cualquier misterio.
Desde que se viene anunciando la versión de Guy Ritchie de Sherlock Holmes, me temía una mezcla entre Wild Wild West (1999) y Van Helsing (2004).
Sólo fui al cine porque leí a un par de verdaderas fanáticas hacer comentarios buenos sobre la película.
¿Qué me encontré? Con una película de aventuras, muy entretenida y excelentemente actuada.
No caben dudas de que el personaje de Holmes es un muy popular, es el personaje de ficción que más veces se ha llevado a la pantalla, y todos creemos conocerlo. Lo extraño es, que el hombre maduro de gorra cazadora y pipa larga, al que estamos habituados, no es el que escribió Arthur Conan Doyle. Al igual que la frase "elemental, querido Watson", fueron agregados del teatro y del cine.
Guy Ritchie, trabajó con la idea que Sherlock era "un héroe de acción intelectual", así que no sólo lo veremos al ingenioso, irónico y lógico Holmes, sino que también lo encontraremos peleando con técnicas boxísticas como un Mike Tyson que no necesita recurrir a la oreja de su contrincante.
Robert Downey Jr interpreta a un sarcástico y desaliñado Holmes, que comparte su piso de Baker Street con su leal compañero, el doctor Watson (Jude Law). Entre los dos actores se nota una gran química y sus momentos juntos son los mejores de la película, con diálogos graciosos que demuestran el grado de conocimiento que hay entre los personajes.
Mark Strong, (Mr. Knightley es la versión de Emma de 1997), interpreta al villano, Lord Blackwood, y aunque es un gran actor, el personaje no luce demasiado.
Y como siempre debe haber algún interés romántico, no vaya a ser que a la gente se le ocurra decir que Holmes y Watson eran una pareja gay, aparece Irene Adler (Rachel McAdams), que está lejos de ser una señorita en apuros pero que siento que estuvo de más en la película.
Una recreación del Londres victoriano en una paleta de grises que me gustó muchísimo, un vestuario impecable y una muy buena música, le dan un marco espectacular a la primera entrega de Holmes. Sí, como leyeron, "primera", porque ya se comenta una secuela donde el villano sería el profesor Moriarty.
Cine totalmente comercial, para pasar un buen rato y disfrutar.
Como detalle trivial, la actriz que hace de la prometida de Watson, es Kelly Reilly, Miss Caroline Bingley en Orgullo y Prejuicio.

Los próximos días estaré disfrutando de unas breves vacaciones en Bariloche y alrededores, pero no me alejaré demasiado. Hasta la vuelta.

sábado, 16 de enero de 2010

Harry Potter y el cáliz de fuego


La motivación que me ha llevado a emprender la tarea de leerme los siete libros de Harry Potter, es la ansiedad.
Sólo había leído el primero junto a mis alumnos de 5º grado hace ya varios años, pero vi todas las películas. Así fue que, después de haber escuchado a los fanáticos, despotricar ante la última adaptación cinematográfica,y por no poder esperar otro año para ver cómo finaliza la historia, me decidí a empezar los libros que tenía en un estante juntando polvo.
De los tres primeros libros, sólo escogí unas frases por falta de tiempo. En esta ocasión, no tengo excusa, porque estoy disfrutando de mis vacaciones estivales.
El leer los libros después de haber visto las películas implica que cada personaje tenga un rostro definido. Para algunas personas, eso es una desventaja, porque prefieren otorgarle las características a cada uno con su imaginación. A mi no me resulta un inconveniente, y ver las películas me ha servido para no hacer lo que comúnmente hago, leer el final antes de llegar a él.
Cuando uno se sumerge en las historias de Harry Potter, llega a comprender el por qué de la admiración de miles de jóvenes (y no tanto), por estos libros.
A la gran variedad de personajes excéntricos y misteriosos, se le suma un joven mago que debe lidiar con los problemas típicos de su edad pero también con la amenaza constante de la oscuridad, encarnada en lord Voldemort.
Cada libro es una batalla en la que no siempre es vencedor y donde los valores como la lealtad, la amistad y el honor son puestos a prueba.
Harry Potter y el cáliz de fuego es el cuarto libro de la entrega de Rowling y se publicó en el 2000.
La historia se centrará en un torneo donde participan un representante de cada colegio de magia. Harry se verá involucrado en contra de su voluntad y lo veremos pasar las pruebas con la ayuda de sus amigos, un extraño profesor y de un rival.
Los personajes que cambiarán de alguna manera a Harry en este libro son el nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, Ojoloco Moody, y Cedric Diggory, representante de la casa Hufflepuff.
Ojoloco es un personaje bastante singular que esconde un secreto que afectará a Harry.
Cedric es amable, modesto y un competidor leal y su deceso repentino será la primera experiencia con la muerte en estos libros. Una preparación para la creciente oscuridad de los próximos.
La frase que elijo para la entrada es (cuando no!), parte del discurso del director Dumbledore al final del libro.

"Recuerden a Cedric. Recuérdenlo si en algún momento de su vida tienen que optar entre lo que está bien y lo que es cómodo, recuerden lo que le ocurrió a un muchacho que era bueno, amable y valiente, sólo porque se cruzó en el camino de lord Voldemort. Recuerden a Cedric Diggory".

Una curiosidad, entre los 10 libros más vendidos de la última década, figuran varios de los de Harry Potter y los tres primeros de la saga Crepúsculo. El actor Robert Pattinson ha participado de las adaptaciones de las dos sagas (como Cedric Diggory y Edward Cullen). Si fuera rubio, tal vez habría podido interpretar al monje albino de El Código Da Vinci y así estar en las versiones cinematográficas de todos los best seller de la década pasada.

lunes, 11 de enero de 2010

Glee


Estamos acostumbrados a ver series cómicas que transcurren escuelas secundarias norteamericanas donde los chicos populares acosan y molestan a los “perdedores”.
Entonces, ¿qué tiene de diferente o especial, Glee? En primer lugar, tiene musicales. Sí, también los tiene High School Musical, pero a diferencia de estas películas de Disney, los protagonistas no van cantando por la vida. En segundo lugar, se tratan temas importantes como la diversidad, la homosexualidad o el embarazo adolescente, sin perder el toque de comedia.
Will Schuester, el profesor de español de la escuela William McKinley, quiere revivir el coro del colegio y para ello, convoca audiciones para su proyecto de New Directions. Un puñado de personajes diversos formarán el club Glee por diferentes motivos, el deportista popular, las porristas, los nerds, el gay y las algunas chicas con aires de divas.
La primera temporada consistió en 13 capítulos que mostraron la formación del coro,y cómo fueron superando dificultades hasta lograr, no sólo ser un grupo que comparte ensayos, sino también un grupo de amigos. En medio de los obstáculos que surgen hasta lograr clasificar a los regionales (la mayoría gracias a Sue Silvester, el típico personaje que roba escenas), también veremos los conflictos personales de los distintos personajes.
Glee es todo un fenómeno de audiencia y de ventas de su banda de sonido. Creo que su éxito reside en que es una comedia fresca, con canciones clásicas y de moda, donde los actores (la mayoría proveniente de Broadway), demuestran tener gran talento.
En los próximos Golden Globe competirán por Mejor serie de Comedia o Musical, y en las categorías de Mejor Actor (Matthew Morrison, Will Schuester) y Mejor Actriz (Lea Michele). En Argentina y latinoamérica se puede disfrutar en inglés con subtítulos los jueves a la noche por canal FOX .
Si tenés como placer culposo American idol, estar serie te va a gustar. Una comedia para los que disfrutamos de la música y del talento.

sábado, 2 de enero de 2010

Cine del año pasado


Las dos últimas películas que vi en cine en el 2009 fueron experiencias muy distintas.
La primera fue Los fantasmas de Scrooge, la historia clásica de Dickens filmada con técnica de animación 3D.
Ebenezer Scrooge no es la persona más simpática de Londres. Es un viejo adinerado, egoísta, avaro y de mal carácter. Como es de esperarse, no es amante de la Navidad.
En su vida diaria le hace la vida imposible a su empleado, Bob Cratchit, e ignora a su único familiar, su sobrino Fred.
La noche previa a la Navidad, recibirá la visita inesperada del fantasma de su ex socio, quien le advierte los sufrimientos que le esperan en el más allá si no cambia su forma de vivir. Para ayudarlo a meditar estos asuntos, tendrá la visita de tres espíritus, el fantasma del Pasado, el Fantasma del Presente y el Fantasma del Futuro.
Las tres apariciones intentarán encontrar el endurecido y frío corazón de Scrooge para devolverle la calidez y amor por el prójimo.
"Lo que es notable cuando uno lee Cuento de Navidad -confesó el director de la película, Robert Zemeckis- es que parecería que Charles Dickens hubiera escrito este relato para que fuera filmado. Es tan visual y cinematográfico; y yo deseaba utilizar la última tecnología para lograr recrear la historia tal como creo que Dickens debe haberla imaginado".
Aunque la vi doblada al español, la versión en inglés, cuenta con las voces de Jim Carrey para todos los papeles principales (Ebenezer y los tres fantasmas), Colin Firth (el sobrino Fred) y Gary Oldman (tres papeles, el del ayudante Bob, el de Tim y también del ex socio fallecido).
Es mi primera experiencia 3D y me pareció asombrosa. Mis acompañantes, de 11 y 5 años, estaban enloquecidos y disfruté viéndolos descubrir esta tecnología que hace parecer que estás dentro de la película. Tal vez no es adecuada para niños muy pequeños, no es una comedia y tiene momentos que pueden asustarlos (lo digo por experiencia, el de 5 años se pasó la mitad de la película tapándose los ojos).

La segunda película fue una salida con mi familia. Mi papá pensaba que 2012 se trataría de las profecías mayas y no podía estar más equivocado.
Lo único que tiene en común con las predicciones mayas sobre el posible Apocalipsis, es la utilización de la fecha donde el calendario maya se acaba, lo demás es pura fantasía hollywoodense.
Roland Emmerich parece disfrutar en destruir el mundo, ya lo hizo en El día de la Independencia (1996) y en El día después de mañana (2004).
Esta vez, la historia se centra en Jackson Curtis (John Cusack), un escritor divorciado que luchará para salvar a sus dos hijos y su ex esposa de los sismos que están afectando California. Este hombre tiene la suerte de enterarse que el gobierno es conocedor de los cataclismos que se avecinan y que está construyendo grandes arcas donde se salvarán grandes obras de la humanidad y a aquellos que puedan pagar mil millones de euros.
Mientras el mundo se destruye por terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas, nuestro héroe mantendrá a su familia fuera de peligro,"colándose" en un arca al mejor estilo argentino. El presidente de los Estados Unidos (Danny Glover, una especie de Obama viejo), y el de Italia (no se lo ve, pero me imaginaba a Berlusconi), optan por morir junto al pueblo, mientras que los restantes presidentes importantes, tiene un minuto de conciencia.
Aunque respeto a los que les gusta el cine catástrofe, para mi fueron 158 minutos de exasperante destrucción. Me pareció una historia simplona y hasta ridícula. Prefiero El día después de mañana, antes que esta producción que abusa hasta cansar de los efectos especiales.
¿Qué aprendí? Que sólo los ricos o los políticos se salvarán, que los presidentes son más buenos de lo que pensaba (parece que Obama justificará el degradante premio Nobel que recibió) y que en estos 2 años que faltan, tengo que juntar 1.000 millones de euros.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Adiós 2009

Cuando iba comenzar a escribir mi saludo de comienzo de año, me di cuenta (un poco tarde), que no sólo se acaba un año, sino que también comienza una nueva década.
Me puso triste y alegre al mismo tiempo. Triste porque me parece que fue ayer que yo comenzaba el año 2000 llena de proyectos y esperanzas. Es increíble darse cuenta que pasaron 10 años casi en un abrir y cerrar de ojos. Esta década fue muy dura para mí, no porque mis sueños no se hayan hecho realidad, sino porque la vida me puso pruebas muy duras en el camino y no puedo dejar de pensar en las personas que se han ido y en cuánto las extraño.
Pero como intento ver el vaso medio lleno, la parte alegre es que comienza un nuevo año y el futuro se ve lleno de esperanzas renovadas.
Así que mi deseo para todos es que el 2010 llegue lleno de sueños a cumplir, de metas a alcanzar y nos encuentre rodeados de las personas que más queremos.
¡Feliz año!