jueves, 26 de agosto de 2010

Una pérdida de tiempo


La entrada de hoy será dedicada a dos libros y una película que me hicieron sentir que había perdido hermosas horas de mi vida.
El libro Despedida (Hourglass, Claudia Gray), es el tercero de la saga Medianoche. La historia de la semivampira Bianca y el cazador de vampiros Lucas, que comenzó con Medianoche, una academia donde los vampiros van para "modernizarse" y donde hay un joven de una organización que caza vampiros. Pero los planes de Lucas no salen como esperaba y termina enamorado de una semivampira. Dentro del género, no era un mal libro, era una mezcla de Buffy, Crepúsculo, con toque de Harry Potter y una dosis de grata de sorpresa.
El segundo libro, Adicción, que narraba los peligros a los que se enfrentan Bianca y Lucas al huir del internado, me pareció bastante flojo. Sólo llegué a leer el tercero como censora de lectura de una menor de 12 años.
Despedida nos sigue contando las aventuras y desventuras de la joven pareja, que no por ser un año mayores son más inteligentes.
Deja mucho que desear, ya no tiene el efecto sorpresa que caracterizó al primero, y lo que es obvio para el lector, no lo es para los personajes.
Pero nuevamente, lo que a mí no me gustó, a la preadolescente que lo leyó una vez aprobado, le encantó y espera con ansias la traducción del cuarto (y espero que último), libro, Afterlife.

El siguiente libro lo leí por masoquismo. Otra vez vampiros eternamente adolescentes y enamorados.
En este caso, el último libro de la saga The Vampires Diaries, Damon, el retorno. En el final de Invocación (el cuarto libro), Elena vuelve de entre los muertos y no sabemos qué sucederá entre los hermanos Salvatore.
Si Invocación ya resultaba un tanto aburrido, Damón es pesado, lento, tedioso y cansador.
Elena es un ángel? una mariposa gigante? un hada?, vaya uno a saber, lo único que queda claro es que, a pesar de haber vuelto de la muerte, no es más sabia que antes.
Damon es tan malo que cansa y Stephan tan bueno que aburre. Los amigos son cada vez más abnegados.
LJ Smith, gracias a la serie televisiva, decidió retomar la saga y seguir escribiendo. Bien por ella, pero por respeto a los jóvenes lectores, espero que los próximos sean mejores.

Cuando me enteré que filmaban la segunda parte de Sex and the City pensé que no era necesaria. Pero no me disgustaba la idea de volver a ver a Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha.
El problema fue que, al momento de su estreno, nadie estaba interesado en acompañarme y la dejé pasar. La vi recientemente y me alegré de no haber pagado una entrada de cine.
Son dos horas y medias de desfile de modas. Una historia sin sentido sólo para mostrarnos el guardarropas increíble de las cuatro.
No hay dos escenas con el mismo atuendo, ni los mismos zapatos, ni la misma cartera. El sueño de cualquier fashion diva. Pero de argumento, cero, nada.
Una leve y superficial crítica a la vida que llevan las mujeres en los países islámicos y no mucho más.
Un viaje a un país exótico donde son tratadas como reinas y en donde Carrie se encontrará con su ex prometido con el cual se besará. El toque "dramático" será que Carrie le confiesa el incidente a Mr Big, y éste, después de haberla plantado en el altar y haberla hecho pasar por un millón de cosas, reacciona como si fuera algo atroz.
Fueron más de dos horas que me resultaron eternas, porque por más que me gusta la ropas y los zapatos, para eso miro un desfile.
Algunas críticas opinan que fue una celebración a la amistad, a diferencia de la primera, donde reinó el drama. Pero todo es cuestión de gustos.

sábado, 21 de agosto de 2010

Leo, please forgive me


En el mundo de los sueños uno puede realizar sus fantasías más deseadas, vivir situaciones irreales, correr riesgos en aventuras, visitar lugares que no conocemos y, también, encontrarnos con aquellos seres queridos que han partido.
Christopher Nolan es un director joven que suele hacer grandes películas. Algunas con inmensos presupuestos, como en sus versiones de Batman, pero también a demostrado poder trabajar con un excelente guión y buenos actores, como en la complicada Memento.
Su último proyecto es la película El Orígen (Inception), donde plantea la posibilidad de meterse en sueños ajenos y manipular las ideas de la persona mientras tiene bajas sus defensas mentales.
“Los sueños son una sensación verdadera mientras estamos en ellos, sólo cuando nos despertamos nos damos cuenta de la realidad”.
Dom Cobb (Leonardo Di Caprio), se dedica a sustraer ideas durante el sueño, es el mejor extractor pero también es un fugitivo de la justicia. Su mayor deseo es retornar con sus hijos y para ello acepta un trabajo considerado casi imposible, en lugar de robar una idea, debe implantar una.
Para lograrlo, arma un equipo dispar, desde una arquitecta para que diseñe los espacios oníricos a un experto en suplantar identidades en los sueños.
El Orígen es una película con un guión complejo, la trama de un sueño dentro de otro, más el misterio detrás de Cobb, puede resultar difícil de seguir por momentos, pero no es incomprensible.
Se la ha comparado con Matrix y con The Celd, aunque fuera de algunos aspectos más bien técnicos, no le encontré parecido.

Tiene unas imágenes geniales, sin exagerar con los efectos especiales, utilizados en la medida justa y siempre unidos a la historia, sin exagerar.
Las actuaciones están muy bien, aunque Di Caprio es quien lleva el peso de la película. Ellen Page, Joseph Gordon-Levitt, Ken Watanabe, Tom Hardy, Cillian Murphy acompañan muy bien. Michale Caine tiene una pequeña aparición (parece obligación de Nolan el ponerlo en sus últimos proyectos), y Marion Cotillard está excelente como la esposa “virtual” de Dom Cobb.
Una muy buena película de acción, pero que nos hace pensar en la posibilidad de la manipulación de ideas, de la violación a nuestros pensamientos y deseos más ocultos.

Algunos se preguntarán qué tiene que ver el título de la entrada con el comentario de la película. Es que cuando el boom Di Caprio se disparó tras el fenómeno Titanic, el muchacho no me caía nada bien. Entre la carita de niño y la película extremadamente acaramelada, me producía un rechazo difícil de explicar.
Me negué a ver Titanic en cine y sólo la vi mucho tiempo después cuando se estrenó en el cable. Me esforcé por verla, lo juro, pero fuera de la música y el vestuario, la historia me aburrió al extremo de desear que se muriera de una vez Jack Dawson, ante la incomprensión de todas las mujeres a las que me atreví a comentárselo.
Pero Leo se esforzó, se dedicó a demostrar al mundo (y a mi), que es un buen actor. Ha filmado muy buenas películas, teniendo la fortuna de convertirse en el actor fetiche de un genio como Martin Scorsese. Y, por esta relación, es que vi Shutter Island.

Como buena prejuiciosa, me negué a verla en cine porque creí que pertenecía al género de terror (culpo al trailer por eso), así que la vi hace poco y, nuevamente, me gustó la actuación de Leonardo.
Enmarcada en los años cincuenta, un agente del FBI y ex combatiente de la segunda guerra mundial, llega a una cárcel psiquiátrica a investigar la desaparición de una interna acusada de asesinar a sus propios hijos.
Teddy Daniels (Leonardo Di Caprio) y su nuevo compañero (Mark Ruffalo), quedarán atrapados en la isla por una fuerte tormenta y, mientras se adentran en la investigación, la paranoia y la tensión que comienza a sufrir el agente Daniels traspasa la pantalla y sumerge en esa atmósfera agobiante y opresiva.
Nada es lo que parece y el misterio se aclarará sobre el final. Una lástima que, por mi mala costumbre de querer anticipar el final, mi teoría fuera la acertada y perdió el efecto sorpresa.
Mención especial para Ben Kingsley, que como el director del psiquiátrico, pasa por varios matices demostrando lo buen actor que es, haciéndonos cambiar de parecer en cuánto a sus intenciones.

Además del actor principal, las dos películas tienen en común que el personaje de Di Caprio, oculta su pasado y a sus complicadas esposas muertas.
Una película muy buena, pero lejos de ser una de las obras maestras de Scorsese.
Ahora sí, lo único que me queda decir es, Im sorry, Leo, please forgive me.

miércoles, 11 de agosto de 2010

La complejidad de la vida

Tomándome unos días del trabajo por razones de salud, me dedico a escribir sobre dos novelas que leí hace un tiempo y a las que debía un comentario.

Any human heart, traducido como Las aventuras de un hombre cualquiera, es una novela de William Boyd escrita en forma de diario íntimo.
Esta ingeniosa novela, es la autobiografía de Logan Mountstuart y abarca gran parte del siglo XX.
Entre 1923 y 1991, Logan nos contará la aventura que ha sido su vida. Desde sus primeros recuerdos de la infancia en Montevideo, hasta sus veladas compartidas con grandes artistas y su faceta como espía inglés, su vida estará llena de momentos gloriosos y trágicos, como la de cualquier corazón humano.
Logan no es un personaje que caiga bien, no es el típico héroe. Es una persona compleja, un escritor que no sabe sobre qué escribir, un hombre lleno de egoísmos que se mueve por sus pasiones. En varios momentos me costço entenderlo o simpatizar con él, en otros, sentí lástima por su soledad.
Pero lo genial de la novela, es la forma en que está relatada. No hace sentir parte del relato, como si estuviésemos presentes, compartiendo la intimidad de la vida Logan, un personaje del que, por momentos, olvidamos que es ficticio.
Leí en algún lado que comparaban esta obra con Forrest Gump. Al igual que Forrest, Logan se involucra con distintas personalidades del siglo XX, algunas por casualidad y otras por causalidad.
Dentro de unos meses, se estrenará la versión para televisión de la novela de Boyd. Sam Caflin, Matthew Macfadyen y Jim Broadbent serán los encargados de interpretar a Logan en las distintas etapas de su vida.

Mi amiga Patricia, me envió hace unos meses un libro de George Eliot (cuyo verdadero nombre era Mary Ann Evans).
Sabía muy poco sobre él, tal vez porque está opacado por otras obras de ella, como Middlemarch, El Molino del Floss o Daniel Deronda.
Si alguien lee la sinopsis y se imagina que, la vida de un tejedor ermitaño de un pequeño pueblo puede llegar a ser aburrida, se equivoca totalmente.
Una vez que conocemos la trágica historia de Silas, un hombre tranquilo y honrado, que ha sido traicionado por los que más quería, y que se refugia en el atesorar sus monedas, no podemos soltar el libro queriendo saber más.
La noche que el destino le quita su tesoro, le deja el regalo que más apreciará en su vida. Una pequeña niña de la que nadie aparenta saber nada, llega a su casa y será acobijada por el viejo Silas. El misterio que rodea la llegada de su hija y la desaparición de sus monedas, tardará años en resolverse, pero mientras tanto, Eppie, será el nuevo tesoro del tejedor y quien le cambiará la vida para siempre.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Bim bam boom!

Hace un tiempo comenté varias películas de género romántico, hoy dedico la entrada a las de acción.
Tengo una lista atrasada de libros, música y cine que comentar, así que intentaré ponerme al día.

Knight and Day (Encuentro explosivo) es la última película de acción-comedia protagonizada por Tom Cruise y Cameron Díaz.
Roy Miller es un agente secreto en problemas, que involucra a June Havens (una desconocida con la que se encuentra en un aeropuerto), en su escape. Entre su vida peligrosa y un toque de arrogancia y, la pobre chica que no se hace más que meter la pata, se suceden escenas graciosas en medio de mil persecuciones, tiroteos y explosiones al ritmo del tango.
Si te gustó True Lies (Mentiras Verdaderas, de James Cameron), te va a entretener.

Siguiendo con los espías y las chicas inocentes, Killers, reúne a Katherine Heigl y Ashton Kutcher, en una comedia de espías y enredos bastante predecible y aburrida.
Jen es una mujer un tanto nerd que acaba de ser dejada por su novio. Sus padres la llevan de vacaciones a Niza y el destino la cruzará con Spencer, un presunto agente de una empresa internacional que en realidad es un asesino a sueldo.
Él dejará todo por ella, pero su pasado lo volverá a buscar cuando más normal se ha vuelto su vida.
Un par de momentos graciosos, un final predecible y poca química entre los actores.

En The Bounty Hunter, Nicole Hurley (Jennifer Aniston), es una periodista que al no presentarse al tribunal por un delito menor, se solicita su búsqueda.
La búsqueda recae en su ex marido y ex policía, Milo Boyd (Gerard Butler), ahora un cazarrecompenzas que encontrará en la situación la forma perfecta de venganza.
Por supuesto, llena de momentos predecibles, las cosas no resultan como planeó, y terminan involucrándose nuevamente entre enredos un tanto poco creíbles.
Para pasar el rato.

The Green Zone no tiene romance, es pura acción durante la invasión a Iraq. El teniente Roy Miller (Matt Damon), está cansado de registrar almacenes vacíos en donde deberían estar las "armas de destrucción masiva" por las que supuestamente invadieron.
El soldado comienza a hacerse preguntas que lo conducirán a una red de mentiras y alianzas entre el gobierno y los medios de comunicación.
Por momentos interesante, nos hace recapacitar lo fácil que es manejar la opinión pública cuando se tiene los medios a su favor.

La última de la entrada es The Losers (Los perdedores), una película basada en un cómic, que sólo se me ocurrió ver por la presencia de Jeffrey Dean Morgan (Denny Duquette para los seguidores de Grey's Anatomy).
Un grupo de militares llevan a cabo una operación en Bolivia. Las cosas no salen como estaban elaboradas y los dan por muertos.
Los cinco se ponen en contacto con una enigmática mujer que los ayudará a vengarse de la persona que los involucró (Jason Patric hacía tanto que no te veía!).
Me recordó terriblemente a A-Team (Brigada A), y deja una sensación extraña. Bastante caricaturezco, con personajes malos, malísimos y un final abierto.

martes, 27 de julio de 2010

Series


Con la finalización de Lost (todavía tengo el corazón con agujeritos), y el término de la primera temporada de Glee, vinieron al rescate dos series que esperaba.
La que deseaba ver con ansias (en el límite con la histeria), era la versión para televisión de ocho partes de Los Pilares de la Tierra (The Pillars of the Earth, Ken Follett).
Al fin se estrenó en algunos países y gracias a la bendita internet, he podido ver los dos primeros episodios.
En primer lugar, se nota la producción de los hermanos Scott, no pueden hacer nada pequeño, todo es grandioso. Un recreación de escenarios maravillosa, buena música y vestuario, y buena elección de actores.
Dirán que no soy objetiva (no sé por qué), pero Matthew Macfadyen es el Prior Phillip. Quién leyó el libro sabe que el Prior es demasiado bueno, tan inocente que peca de ingenuo. Realmente creo que le queda muy bien el personaje.
El malvado obispo Walleran (Ian McShane), está bien interpretado, pero me hubiese encantado ver a Alan Rickman en ese papel, es a quién me imaginaba al leerlo.
La serie trata sobre la vida de varios personajes en la Edad Media, durante la guerra civil entre los partidarios del Rey Stephen y la princesa Maud (Anarchy, como se llama el primer episodio). La vida de los caracteres se entrelazarán por la política, el poder y el deseo, y la construcción de una catedral gótica.
Es realmente recomendable, en especial si aprecian las producciones de época.

La otra serie, es tercera temporada de True Blood.
Definitivamente no me está gustando el rumbo que está tomando.
No soy una fanática de los libros, pero he leído la mayoría y siento que se está alejando demasiado de ellos. Uno de los personajes más complicados es Eric Northman, un vampiro que comienza pareciendo el villano y que, de a poco, va mostrando otra faceta. En la serie, al menos hasta ahora, se lo muestra muy distinto, es el "traidor", el poco confiable, el malvado.
En cuanto a Sookie, espero una reacción por parte de ella ante Bill Compton (sorry, no lo soporto). Me molesta mucho que quieran hacer de ese personaje algo que no es.
Entiendo que es una adaptación, siempre se cambian cosas, pero últimamente he visto "adaptaciones" que sólo respetan los nombres de los personajes y no mucho más.
Fuera de mis quejas, la tercera temporada está llena de vampiros, hombreslobo, adaptaformas y algunas cosas más que están por revelarse.

martes, 20 de julio de 2010

Bitácora de vuelo

Mi país es el octavo en territorio del mundo, pero lamentablemente, el único medio económico para recorrerlo es en colectivo.
Por lo que cuando uno planea vacaciones, se programa de antemano para estar preparado y recorrer miles de kilómetros con la mayor paciencia.
Este invierno opté por el Noroeste también conocido como NOA. Abarca las provincias de Santiago del Estero, Tucumán, Catamarca, Salta y Jujuy.
Dirigiéndonos desde Santa Fe, llegamos a las Termas de Río Hondo (Sgo. del Estero), alrededor del mediodía y nos preparamos para ver el partido de Argentina-Alemania. El horroroso 0-4, nos dejó deprimidos, pero con la mente totalmente dedicada a las vacaciones luego de haber quedado fuera del mundial.
Desde allí, seguimos rumbo a Tafi del Valle (Tucumán), donde hicimos noche.
Un lugar muy bonito y tranquilo donde hacía mucho frío (poco después que nos fuimos, cayó una fuerte nevada). Su nombre significa "pueblo de entrada espléndida" y es un villa enclavada entre montañas.
A la mañana siguiente, salimos temprano rumbo a Cafayate, para lo que cruzamos El Infiernillo, a 3000 m sobre nivel del mar.

Cafayate (Salta), es una zona de viñedos y paisajes soñados.
A mitad de camino, hicimos un pequeño desvío para conocer las ruinas de Quilmes, en el denominado Valle Calchaquí. Son los restos del mayor asentamiento precolombino en nuestro país.
Es un lugar impresionante. Es difícil hacerse a la idea que los "conquistadores" los hayan sacado de allí, casi aniquilando a ese pueblo originario. Es un lugar cargado de historia y que transmite mucha espiritualidad.

Cerca del mediodía, llegamos a Cafayate para pasear un poco, comer riquísimas empanadas de queso y saborear vinos.
Siguiendo la ruta 68 rumbo a Salta capital, se encuentran unas formaciones rocosas, erosionadas por el viento y el agua, que son un sueño.
Mi preferida fue el "anfiteatro", una caverna que fue erosionada en forma circular por una cascada y que tiene una acústica natural increíble. Al entrar, se puede escuchar música típica tocada en vivo que, junto a ese entorno maravilloso, hace emocionar.

Al llegar a Salta, descubrí una ciudad que le hace honor a su apodo, la "linda". Es una ciudad que respeta mucho sus edificios históricos, que intenta mantener un toque colonial en sus calles, y que trata muy bien al visitante.
La plaza central de Salta es una maravilla, rodeada de edificios coloniales y con pequeños bares para degustar lo que uno prefiera.

Como nos quedamos tres días, pude conocer bastante de la ciudad. Visité el barrio de San Lorenzo, el cerro San Bernardo de noche (una vista panorámica preciosa), el cerro donde dicen que se aparece la Virgen de los Tres Cerritos y entré a dos librerías. En Rayuela, compré Lady Susan de Jane Austen (sólo la tenía en versión ebook).
Desde Salta, hicimos una excursión a la ciudad de Cachi. Un paisaje espléndido, que combina partes selváticas y, a medida que se gana altura, montañas que parecen cubiertas de terciopelo. Rodeando la ciudad, hay grandes montañas nevadas.

La ciudad tiene un casco antiguo que parece detenido en el tiempo (es algo habitual en el NOA). Casas de estilo colonial español, sobre bases de roca y pintadas de blanco.
De Salta, seguimos camino hacia la ciudad de San Salvador del Jujuy (Jujuy). La ciudad me resultó bastante caótica, parece que nadie respeta las señales de tránsito y sus callecitas extremadamente angostas no ayudan.
Si Salta recuerda con mucho respeto al Gral. Gúemes, héroe de la Guerra por la Independencia, en Jujuy, se idolatra a Manuel Belgrano, creador de la bandera, Gral. del Ejército de Norte, quién lideró el Éxodo Jujeño, lo vemos en las plazas, en la Catedral, en la Casa de Gobierno.
Me gustaron mucho las estatuas que rodean la Casa de Gobierno (muy similar a la de mi ciudad, sólo que un poco más chica), obras de la artista Lola Mora, a quien le debo una entrada exclusiva. Las cuatro estatuas, que representan a la Justicia, la Paz, la Libertad y el Pogreso, fueron diseñadas para el Congreso de la Nación, quien las rechazó por considerarlas inmorales. Una suerte para Jujuy que puede disfrutarlas.
A poco kilómetros de la ciudad, se encuentran las Termas de Reyes, un hotel-spa que se encuentra en la quebrada de Reyes. Un lugar ideal para relajarse y disfrutar de cuidados...si tenés mucho efectivo. Si uno es como yo, va sólo a pasar el día y a soñar un rato despierta.

Nuestro último día en Jujuy, hicimos la excursión que más esperaba, la de Purmamarca y Humahuaca, para la cual, cruzamos el trópico de Capricornio.
Antes de ingresar a Purmamarca, se encuentra el Cerro de los Siete Colores, lugar preferido por los turistas para tomar fotos. En cada rincón de la pequeña ciudad de casitas bajas estilo colonial español, hay puestos de ventas de artesanías. Tejidos, adornos, telares, vasijas, y todo lo que se pueda imaginar.

Antes del mediodía, es obligatorio llegar a Humahuaca, es la costumbre presenciar en la plaza principal, la bendición de San Francisco Solano a las doce en punto.
Luego de la bendición, se puede recorrer sus callecitas llena de negocios y ferias artesanales, degustar la comida típica y, si se tiene aire suficiente, subir al monumento a los Héroes de la Independencia.

Camino de regreso, pasamos por pequeñas localidades rodeadas de gran belleza, con sus iglesias de la época colonial y sus cementerios de montaña. Me hubiese gustado conocer Tilcara, pero ni el tiempo, ni el tipo vehículo lo permitía.

El último día del viaje, nos dirigimos hacia la ciudad de San Miguel de Tucumán (Tucumán).
En el camino, nos detuvimos en dos lugares, en La Posta de Yatasto, sitio de encuentro de tres héroes de la Independencia (Güemes, San Martín y Belgrano), y en Tafi Viejo, un lugar precioso que parece propio del un paisaje de Sur, con su lago artificial y los cerros cubiertos de vegetación.

Llegamos a Tucumán en una fecha muy particular, el aniversario de la Declaración de la Independencia, que fue firmada en esa misma ciudad.
A escasos metros de hotel, estaba la plaza principal y, a unos 100 metros, la famosa Casita de Tucumán, lugar testigo de la firma de las reuniones de los congresistas en 1926. Fue muy emocionante apreciar los festejos, los regimientos vestidos con sus trajes típicos, y realizar la visita nocturna a la casa dónde se firmó el Acta de la Independencia en la cual se hace un espectáculo de luces y sonido.

A la medianoche, luego de una día de festejos, recitales y desfiles, se cerró la jornada con un show de fuegos artificiales maravillosos (una debilidad que tengo). Los observé desde la ventana del hotel y fue el broche de oro de un hermoso viaje.

Las fotos son mías, salvo la de Tafí del Valle y la de Termas de Reyes (las mías no lograron captar lo que quería).

sábado, 17 de julio de 2010

Me llaman Artemio Furia


Hace poco leí que las ventas de novelas históricas se dispararon con motivo del Bicentenario.
Dentro de éste tipo de novelas, Me llaman Artemio Furia, de Florencia Bonelli, forma parte del un género que se está volviendo muy popular en la Argentina, que es romántico gauchesco o romántico histórico.
La frase "Recuerda quién eres", marca la vida de Artemio Furia, un gaucho inusual, por su crianza, sus secretos, sus cabellos rubios y sus ojos turquesas. Un trabajador rural de la provincia de Buenos Aires en los años previos a la Revolución de Mayo que tiene una historia oculta y una venganza que cumplir.
En sus planes se cruzará una niña de sociedad, Rafaela Palafox y Binda,una joven de carácter sumiso, crecerá para hacer frente a rumores falsos y al convertirse en sostén de su familia,
El amor entre ellos no será fácil, las diferencias sociales y culturales entre ambos se interpondrán continuamente. La sed de venganza de Artemio y sus secretos complicarán aún más su relación.
Todo enmarcado en una época agitada de la historia, cuando los deseos de independencia se confrontaban con las ideas arraigadas de mantener las cosas como estaban.
Conozco a varias mujeres que se han enamorado del personaje de Artemio Furia, particularmente, no me ha enloquecido. Sin tener en cuenta su descripción física que ronda la perfección, sus modales y vocabulario, la forma en que trata a Rafaela, exponiéndola a las críticas, humillándola de la peor manera imaginable, definitivamente, ese estilo de "macho argentino" no es para mí.
La novela no sigue una línea temporal, por lo que se va conociendo la verdadera historia a medida que se avanza en la lectura.
Es una novela entretenida, con personajes fuertes y gran carga de pasión, pero no es un estilo para cualquiera. Condición fundamental para leerla, no estar pasando por una etapa de ironía frente al romance.

Patricia, si te ha dado ganas de conocer a Artemio, es el libro que tengo pensado enviarte en cuanto regreses de tus vacaciones.

lunes, 12 de julio de 2010

Hay amores


Recién llegada de mis vacaciones invernales, me decidí a escribir reseñas de algunas películas que vi en los últimos tiempos.
Como son muchas, resolví clasificar mis comentarios por género. En esta primera entrega (suena a fascículos que acompañan a un diario), englobé a las de índole "romántico".
Algo que noté cuando preparaba la entrada, es que no sólo comparte el rótulo de tipo de película, sino el temas más específicos y actores.

El primero de junio fui a ver el estreno de la muy esperada Eclipse. La tercera parte de la Saga Crepúsculo que enloquece a millones de fans en todo el mundo.
En el cine se produjo un silencio total cuando empezó la película con Riley, un joven al que vemos ser atacado en Seattle. El silencio duró hasta la primera aparición de Jacob "el lobito" Black (Taylor Lautner), que produjo suspiros, silbidos y algunos aplausos.
En esta tercera parte, el tema principal es la decisión. Bella (Kristen Stewart), debe decidir entre la vida humana y la de vampiro. Entre Edward (Robert Pattinson)y Jacob.
Como me pasó en las anteriores, si es posible eso, soporto menos a la Bella de la pantalla que a la del libro. Y eso que soy team anti-Bella!!
Parece más insulsa, más indecisa y más insegura que la versión literaria.
En líneas generales, el guión a respetado mucho al libro, mi segundo en preferencia, después de Crepúsculo. En esta ocasión, se volvió a cambiar de director, siendo elegido David Slade (de la excelente Hard Candy), quien parece haberse limitado a rodar exactamente lo que el guión decía.
A mi criterio, las mejores secuencias fueron el beso "forzado" de Jacob a Bella con el consiguiente puñetazo, la charla entre Charlie y Bella sobre su virginidad y la escena de la carpa.
Por otra parte, la forma en que mueren los vampiros me encantó. Como si fueran una pieza de hielo o de mármol que se resquebraja y se rompe.
¿Qué odié? La estúpida declaración de Bella a Edward sobre el final de la película. ¿De dónde sacaron eso? Bella respira y vive por Edward en el libro, y ahora resulta que quiere ser vampira por otros motivos aparte de él.
Una de las mejores frases del libro de Meyer no la escribió ella sino la incomparable Emily Brontë, que es la cita que Bella le dice a Edward en lugar de la línea espantosa que le pusieron al guión.
"Si todo pereciera y él se salvara, yo podría seguir existiendo; y si todo lo demás permaneciera y él fuera aniquilado, el universo entero se convertiría en un desconocido totalmente extraño para mí".
Me pareció espantoso la omisión y el cambio de criterio. Hubiera sido mejor que respetaran el final del libro y ver a una Alice feliz de preparar una boda.
Fuera de ello, me gustó, me entretuvo, me dieron ganas de ver la siguiente entrega a pesar que aborrecí gran parte del libro. Mientras tanto, creo que haré tiempo viendo alguna vez más esta versión.

Siguiendo con el tema de cómo una decisión puede cambiar el resto de nuestras vidas. La película Remember me, me gustó bastante.
Como siempre, me dispuse a verla llena de prejuicios. Pensaba que sería una producción romanticona para que las chicas babeasen por el personaje de Tyler (de nuevo, Robert Pattinson). Pero debo decir que me equivoqué.
La película tiene un muy buen comienzo y luego parece decaer. Es que la historia de dos amigos que hacen una apuesta para enamorar a una joven por venganza, está un tanto trillada.
Pero más allá de las obviedades, observamos de fondo, un drama familiar entre un padre (Pierce "007" Brosnan) y sus hijos en una New York pre-atentado al World Trade Center.
El final inesperado sirve para reflexionar las consecuencias inimaginables que puede conllevar una simple decisión.
No merece el Oscar, pero está bien. Le otorgo tres Lucianitas de cinco jajaja.

Con Dear John me pasó algo peculiar. Tengo un fuerte rechazo hacia el escritor Nicholas Sparks. Nunca leí nada de él, pero he visto varias de sus adaptaciones para el cine, Message in a bottle, A walk to remember, The notebook, Nights in Rodantine y ninguna me ha gustado. Siempre son trágicas, lacrimógenas y con golpes bajos.Así que le di muchas vueltas hasta que me decidí a verla.
Cuenta la historia de John (Channing Tatum), un joven soldado de permiso en su ciudad natal que conoce a una joven llamada Savannah (Amanda Seyfried). Por supuesto, se enamoran en tiempo récord y no es para menos. Ella es sencillamente perfecta. Joven, bonita, simpática, usa sus vacaciones para edificar casas a familias que las perdieron y piensa trabajar con niños autistas. El pobre de John no tuvo escapatoria ante tantas cualidades y prosiguen su romance con cartas (parece que es un tema fijo en sus novelas).
¿Qué me sucedió con la película? Me pasé gran parte de la misma pensando en qué momento llegaría la tragedia, qué personaje se enfermaría o moriría, porque es lo que espero de este autor. Y por supuesto que el drama llegó, pero no tan trágico como yo esperaba.
Además del tema de las decisiones, este drama comparte con Remember me, que transcurren en un época determinada. No quiero dar más detalles.

Valentine's Day, es la típica película que se estrena para la fecha de San Valentín, en los Estados Unidos.
Quiere copiar el formato de Love Actually, cargando de estrellas la producción, pero se olvida que, además de los actores, debe tener un guión divertido, bien escrito y original. No tiene nada de esto y aburre casi toda la película.
Julia Roberts, Bradley Cooper, Jennifer Garner, Ashton Kutcher, Jessica Alba, Jessica Biel, Shirley MacLaine, Héctor Elizondo, Patrick Dempsey, Topher Grace, Anne Hathaway, y las estrellas adolescentes, Emma Roberts (sobrina de Julia), y los Taylor, Lautner y Swift.
Tantos nombres para una pobre producción de la que sólo rescato el personaje de Anne Hathaway, una secretaria que necesita ingresos extras y, para ello, atiende una "línea caliente".
Como leí por ahi, es una película para una primera cita y, si a tu acompañante le gusta, no volver a verlo jamás :P

viernes, 2 de julio de 2010

Cerrado por vacaciones


Me voy unos días al Noroeste Argentino aprovechando las vacaciones de invierno.
Prometo no desaparecer mucho e intentar darme una vueltita por sus blogs.
Espero volver con las pilas recargadas para enfrentar la segunda parte del año.
Cariños.

viernes, 25 de junio de 2010

Toy Story 3


Los que tienen hijos propios, o como en mi caso, "hijos prestados", saben lo que un niño puede enloquecernos pidiéndonos por meses algo, hasta que lo logra.
Desde que se estrenó el trailer de Toy Story 3, una vocecita de 5 años me taladraba la cabeza que quería ir a verla. Maldito Pixar que se le ocurre pasar el trailer seis meses antes de su estreno.
Al fin la estrenaron y fuimos a reencontrarnos con los juguetes de Andy.
Por si no lo saben, todos los juguetes cobran vida cuando nadie los ve. Es así que conocimos al vaquero Woody, el juguete preferido por Andy hasta que aparece el valiente hombre intergaláctico, Buzz Lightyear. Estos dos personajes tan diferentes, que se harán amigos y compartirán el cariño de su dueño, nos han acompañado en dos películas junto a otros juguetes memorables como la vaquerita Jessie, Rex, el dinosaurio, el Sr. y la Sra. Cara de Papa, el chanchito alcancía, Slinky, el perro salchica estirable y otros más.
Ya al principio de la película comencé a lagrimear. Las imágenes del pasar de los años con la canción de la primera Toy Story, Yo soy tu amigo fiel, es un golpe para los mayores que vemos crecer inevitablemente a los que siempre serán pequeños para nuestros ojos.
Andy ha crecido y pronto se irá a la universidad, pero antes debe dejar su dormitorio en condiciones y, por error, sus muñecos irán a parar como donación a una guardería.
Allí comenzará la aventura, porque lo que parecía un lugar ideal donde vivir, donde los niños jugarían por siempre con ellos, pasa a ser una pesadilla cuando descubren que están en la salita de los más pequeñitos, que no han aprendido aún a cuidar de los juguetes.
Cuando pretenden escapar, una organización mafiosa a cargo del oso Lotso y sus secuaces, Bebote y Ken (sí, el poco masculino novio de Barbie), se lo impedirán.
Tiene momentos sumamente graciosos, toda la etapa de los juguetes atrapados en esa guardería bajo la vigilancia de la "mafia de la guardería" es ingeniosa y divertida.
La cereza del postre es cuando Buzz es reprogramado al español y conocemos su faceta de "amante latino".
Me han gustado varios de los personajes nuevos, en especial Bonnie, que es una dulzura. Aunque las Arvejitas y lo viejos Aliens verdes no se quedan atrás.
Para el final, lleven pañuelos si no quieren hacer papelones frente a cientos de criaturas.
Es que los chicos crecen y nosotros, como estos queridos juguetes, tenemos el privilegio de acompañarlos hasta que, un día, abandonen el nido.