domingo, 3 de octubre de 2010

Siguiendo con el cuatro


Sin proponerlo, el número cuatro también está presente en esta entrada.
Esta vez, en cuatro películas dramáticas de época.
Ágora, una historia del siglo IV en una Alejandría llena de conflictos culturales y religiosos. En medio de turbas y saqueos, donde la fe se enfrenta con la razón, conocemos la historia de Hipatia (Rachel Weiz), una mujer filósofa, matemática y astrónoma que fue miembro de la Escuela Neoplatónica.
Poco conocía de éste personaje tan interesante que le tocó vivir en un período peligroso para una mujer culta, admirada y que no se sometía a la religión impuesta.
Se le ha criticado al director español (chileno de nacimiento), Alejandro Amenábar, de proyectar en la película su cruzada anticatólica. Me parece una ridiculez, los católicos (practicantes o no), debemos reconocer que dentro de la historia de nuestra religión, se han cometido actos atroces en nombre de la fe. Que señalen uno de ellos en una película, debería servirnos como ejemplo de lo que no hay que permitir que suceda.
Lo que no me gustó, el poco seguimiento a los personajes que, por momentos, se diluyen en la historia.
Lo bueno, la actuación de Rachel Weiz, los detalles de la cinematografía y la música de Darío Marinelli (por ahora no lo he "escuchado" repetirse).

Del siglo IV me fui a la Belle Époque parisina, en Chéri, una cortesana madura (la siempre bella, Michelle Pfeiffer), comienza un romance con el hijo de una colega (Rupert Friend).

Más de 20 años después de Dangerous Liaisons, el director, Stephen Frears, se reúne con una Pfeiffer cincuentona, que sigue transmitiendo belleza y sensualidad y a la que le creemos, totalmente, que pueda seducir a un veinteañero.
Sin embargo, entre los dos protagonistas no hay química, Rupert Friend (no les recuerda a Orlando Bloom?), que me gustó mucho como el príncipe Alberto, no me convence nada como Chéri. No lo encuentro seductor, ni encantador, ni entiendo porqué dos mujeres puedan llegar a competir por su amor.
La película detalla la vida en la alta sociedad de la época y tiene momentos dramáticos, pero queda a medio camino y se sostiene por la actuación de Michelle Pfeiffer. Tanto la maravillosa Kate Bates, como la joven Felicity Jones, se sienten desaprovechadas por el guión.
Los rubros de ambientación y vestuario, sencillamente impecables.



En 1937, la aviadora, Amelia Earhart, desapareció con su copiloto sobre el Pacífico.
Una mujer adelantada a su época y con una muerte rodeada de misterio, es una biografía ideal para Hollywood...si el guión y las actuaciones acompañaran.
Si tengo que definir esta película en una palabra sería "aburrida". Un elenco de famosos como Hilary Swank, Richard Gere y Ewan McGregor, no salvan un guión malo con diálogos densos y hasta ridículos.
Amelia es una excelente adaptación de la época, pero no es suficiente para ver una película sosa, edulcorada y sin alma.


De la década del 30, me fui a la del 60 con la primer película del diseñador Tom Ford.

A single man , es una obra con buen gusto. Transcurre en un día decisivo en la vida de George (Colin Firth), un profesor homosexual que no logra superar la muerte de su pareja.
En medio de una prolijidad extrema que parece salida de un comercial, vemos el esfuerzo que es vivir para el aparentemente perfecto George.
El solitario profesor ha decidido que no puede seguir viviendo con tanto dolor, y se prepara para vivir y disfrutar de cosas simples en el que será su último día.
George se despedirá de su amiga (una excelente Julianne Moore) y descubrirá, en el momento menos pensado, que su capacidad de conectarse con otro ser humano está aún intacta.
Estoy lejos de ser una fanática de Colin Firht, pero su papel ronda en lo perfecto. Elegante, sin caer en estereotipos, expresa una gama de sentimientos de manera simple y realista.
Mención aparte para el comienzo y el final, una película íntima, una ópera prima prometedora. No es una historia sobre homosexualidad, es sobre el amor, la pérdida y el dolor de un ser humano.


Aviso a los lectores del blog, que hotmail me ha cerrado la cuenta que utilizaba. Cuando abra una nueva, la subiré al blog para recibir sus correspondencias.

lunes, 27 de septiembre de 2010

El juego del 4


Valeria y Fiona me han invitado a participar del juego del 4.

En primer lugar, debo nombrar y enlazar los blogs que me nominaron. Después, tengo que elegir cuatro blogs para que lo hagan, eso será un problema porque ya casi todos lo han hecho.
Noelia, la mujer artista.
Eliane y la escritora inspirada.
Aniky y sus historias.
Sofía y su búsqueda de palabras.

En tercer lugar, debo avisarles que tienen el reto y, en cuarto, responder las preguntas.

4 cosas en mi bolso (aclaremos que tengo muchos y los cambio):
-Celular.
-Mp5
-Billetera con lo indispensable, dinero y tarjetas.
-Pañuelitos descartables y desodorante (Rexona a veces te abandona).

4 cosas favoritas de mi habitación:
-La cómoda que perteneció a mi bisabuela.
-Mi almohada de látex, es terriblemente cómoda!
-Mis libros.
-Mi notebook, que a falta de tv, me acompaña al dormitorio donde la uso para ver series y películas.

4 cosas que siempre he querido hacer:

-Conocer Europa, en especial, visitar Gran Bretaña.
-Aprender a hablar inglés como corresponde.
-Cantar como María Callas (si vamos a pedir, pidamos bien).
-Aprender a manejar.

4 cosas que me gustan ahora:
-Ir al cine.
-Leer.
-Viajar a cualquier lugar.
-Ir a alentar a mi sufrido Colón.

4 cosas que no sabías de mí:
-Sueño con tener una librería, con libros nuevo o usados, en un negocio antiguo con un lugar tranquilo donde poder tomar un buen café (parece que no soy original en esto).
-En mi vida lectora he abandonado un sólo libro, La historia interminable de Michael Ende.
-Todas mis amigas están casadas o en pareja, por lo que soy la soltera "despreocupada" para ellas, pero que se preocupa por tener 34 y seguir soltera.
-Después de ver Sexto sentido, tenía miedo de ver gente muerta jajaja, ahora me río, pero me duró como una semana.

4 canciones que no puedo quitarme de la cabeza:
-My life would suck without you, por Kelly Clarkson, porque me dan ganas de bailar, saltar y cantar cuando la escucho.

-You, por Evanescence, porque me parece sumamente romántica.

"Somehow I’ll show you that you are my night sky
I’ve always been right behind you
Now I’ll always be right beside you"
-Hello Goodbay, de The Beatles, pero me persigue en mi mente la versión Glee.

-Wide Open Spaces, por Dixie Chicks, una letra con la que me siento identificada en este punto de mi vida.

"Who doesn't know what I'm talking about
Who's never left home, who's never struck out
To find a dream and a life of their own
A place in the clouds, a foundation of stone"

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Thriller, pero no de Michael Jackson

Según la Wikipedia, el término inglés thriller deriva del verbo thrill (asustar, estremecer, emocionar).
Este género se caracteriza por un ritmo rápido, acción frecuente y con héroes ingeniosos que deben frustrar planes de más poderosos y mejor equipados villanos.
Una vez aclarado esto, los tres largometrajes de esta entrada, corresponden a esta descripción.

La vida de Mel Gibson parece ir de mal en peor, pero la del policía Thomas Craven,su personaje en Edge of Darkness, es mucho peor.
Después recoger a su hija del aeropuerto, lo que parecía sería un reencuentro prometedor, termina en tragedia y baño de sangre. Su hija muere en sus brazos y él dedicará el resto de la película a investigar la doble vida de ella y a exterminar a todos los que se crucen a su paso, con la ayuda de un personaje siniestro (a cargo de Ray Winstone), lo mejorcito de una película del género thriller un tanto trillada.

Continuando con el género, la segunda parte de Millenium 2, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, me dejó un sabor agridulce.
Lisbeth Salander, la antiheroína que hemos conocido, se ha alejado de todos. De vuelta en el país, es acusada de crímenes que no cometió, pero como su pasado la condena, debe huir e intentar descubrir los verdaderos culpables.
Mikael Blomkvist, el periodista con quien estuvo relacionada, es una de las pocas personas que confían en ella y que intentará ayudarla.
El comercio sexual, la corrupción del sistema judicial y de la policía presentes en el libro, se ven poco desarrollados. La película se hace lenta y me produjo algún que otro cabeceo.
¿Qué rescato? La impecable interpretación de Noomi Rapace como una Lisbeth muy fiel a la del libro.

La última película califica más para el género de acción, pero tiene un toque de thriller.
La agente de la CIA, Evelyn Salt (Angelina Jolie, por si no sabían), es acusada de ser espía rusa.
Desde ese mismo momento, la película comienza un ritmo frenético donde, por un lado, tenemos la historia de ella y su marido, y por otro, la persecución en pos de atraparla.
Salt es la versión femenina y poco creíble de Jason Bourne. La trama me pareció anacrónica y ridícula, intentado revivir la guerra fría y con malos al estilo de las de Bond. Entiendo que quieran hacer de Angie una heroína de acción, pero no me creo nada que con los 40 kilos que parece tener, pueda vencer a legiones de hombres a puro golpe.
Con mucha acción y un guión absurdo, mi recomendación es verla con el cerebro desenchufado.

La próxima entrada será dedicada a dramas que tengo pendientes: Ágora, A Single Man, Amelia y Cherié. Saludos.

martes, 14 de septiembre de 2010

Una mirada atrás

"A los amigos que cada año, la noche de los difuntos, vienen a sentarse conmigo junto al fuego."

Una mirada atrás es la autobiografía de la escritora Edith Wharton.
Vivió en una época de transición, donde las mujeres comenzaban a ser más que meros objetos decorativos.
Desde la New York post guerra civil, a la Europa de la Primera Guerra Mundial, Edith Wharton fue testigo de grandes cambios y conoció a grandes personajes de la historia y el arte.
Con sólo leer la dedicatoria, me imaginé que leería algo interesante y, la forma en que comienzan sus palabras previas auguraba una buena lectura.
"Años atrás me dije a mí misma: La vejez no existe; sólo existe la pena. Con el paso del tiempo he aprendido que esto, aunque cierto, no es toda la verdad. Otro generador de vejez es el hábito: el mortífero proceso de hacer lo mismo de la misma manera a la misma hora día tras día, primero por negligencia, luego por inclinación, y al final por inercia o cobardía. Afortunadamente, la vida inconsecuente no es la única alternativa, pues tan ruinoso como la rutina es el capricho. El hábito es necesario; es el hábito de tener hábitos, de convertir una vereda en un camino trillado, lo que una debe combatir incesantemente si quiere continuar viva. Pese a la enfermedad, a despecho incluso del enemigo principal que es la pena, una puede continuar viva mucho más allá de la fecha usual de desintegración si no le teme al cambio, si su curiosidad intelectual es insaciable, si se interesa por las grandes cosas y es feliz con las pequeñas."
Sin duda tuvo una vida intensa e interesante, pero el libro, en general, me defraudó. Nombra demasiados personajes importantes de la época, pero poco cuenta de lo que ella sentía. Narra sus experiencias, pero no con la profundidad que podría. Fue testigo directo de la guerra en Francia, cronista de los combates, escribió Francia combatiente, pero en esta revisión de su vida, le faltó una descripción más aguda de aquellos momentos vividos.

Según había leído, tuvo una tumultuosa vida privada, pero de ella no cuenta nada. La única pista que sugiere problemas maritales, es que su esposo prácticamente no aparece en su relato.
Mis partes preferidas han sido sus anécdotas con Henry James. Enseña una cara del escritor que sólo sus íntimos conocían.
En su defensa hay que decir que escribió este libro en 1934, una época poco apropiada para relatar las reiteradas infidelidades de su esposo y su propia bisexualidad.
"El mundo visible es un milagro cotidiano para quienes tienen ojos y oídos; y todavía me caliento agradecida las manos al fuego del antiguo hogar, aunque cada año ese fuego se alimente de la leña seca de más y más recuerdos del pasado".
Con esta oración culmina su libro y, a pesar que por momentos se me hizo pesado, frases como esta hacen que el libro sea merecedor de una lectura.

Me he dado cuenta que he superado los 200 seguidores y, aunque la mayoría no me deje comentarios, es todo un honor.

jueves, 9 de septiembre de 2010

La estrella brillante


"Estrella brillante, si fuera constante como tú..."*

John Keats vivió sólo 25 años, lo suficiente para ser recordado como uno de los mejores poetas románticos de Inglaterra.
Con una vida marcada por la tuberculosis, murió joven y sin conocer el éxito.
Bright Star es el nombre de uno de sus poemas y, también, el elegido para la película que narra los últimos tres años de su vida.
Jane Campion es una directora que elige sus proyectos. A diferencia de la mayoría, The piano, no me enloqueció, aunque las actuaciones me parecieron espectaculares. En cambio, prefiero The Portrait of a Lady, tal vez porque admiro a Henry James.
Hace unas semanas, pude ver Bright Star (sabiendo muy poco sobre la vida del poeta), y me pareció una obra de arte. Unos planos de ensueño, una música sutil y una profundidad en las emociones transmitidas.
Relata los últimos años de la vida de Keats (Ben Whishaw), cuando ya manifiesta síntomas de su enfermedad y conoce a una joven, Fanny Brawne (Abbie Cornish), con la que llegará a comprometerse.
Principalmente cuenta cómo crece y se construye su historia de amor, llena de sutilezas y pasión contenida.

Creo que Campion logró capturar el romanticismo de las poesías de Keats y trasladarlo a imágenes maravillosas.
El primer amor, la sensualidad expresada en pocas palabras o en una mirada, la hermosura de la campiña inglesa, todo eso bastaría para recomendar esta película, pero además, me pareció una muy buena actuación de la protagonista, por cuyos ojos apreciamos la mayor parte de los hechos.
He leído malas críticas, la mayoría la acusa de ser demasiado romántica, que se preocupa más por la estética que por el contenido.
Tal vez resulte que, después de todo, sea una romántica que aprecia una historia de amor truncado, a la que le encantó la estética con tintes impresionistas.

"No, aún todavía constante, todavía inamovible,
recostada sobre el maduro corazón de mi bello amor,
para sentir para siempre su suave henchirse y caer,
despierto por siempre en una dulce inquietud,
silencioso, silencioso para escuchar su tierno respirar,
y así vivir por siempre o si no, desvanecerme en la muerte.
" *


Un placer para los sentidos, mírenla con un pañuelo a mano, por si descubren ser románticos incurables.


*Fragmentos de la poesía La estrella brillante (Bright Star, John Keats).

viernes, 3 de septiembre de 2010

Harry Potter 5, 6 y 7

"Todos los opresores comprenden, tarde o temprano, que entre sus muchas víctimas habrá al menos una que algún día se alzará contra ellos y los encontrará."

Hace un tiempo me dispuse a leer la saga completa de Harry Potter, el niño mago, elegido para destruir a Lord Vol...ups, digo, el innombrable.
El quinto libro se llama Harry Potter y la Órden del Fénix. Retoma poco después del resurgimiento de Lord Voldemort. El Ministerio de la Magia, liderado por Cornelius Fudge (una especie de Mauricio Macri a la hora de resolver un problema), se niega a creer la versión de Harry y de Dumbledore.
Después de un incidente, Harry es llevado a la casa de su padrino, Sirius Black, donde funciona la Órden del Fénix, una organización clandestina que se ocupa de vigilar a los seguidores de Voldemort.
Al comienzo del año escolar, como en todos los libros, un nuevo profesor de Defensas contra las Artes Oscuras es presentado. Dolores Umbridge es un personaje odioso, desagradable y con ansias de poder, que comenzará una inquisición dentro del colegio y que no parará hasta obtener el cargo de Dumbledore.
Mientras tanto, los amigos de Harry, deciden armar un club para practicar hechizos de defensa a escondidas, formando el Ejército de Dumbledore.
Creo que Harry Potter no sería lo que es sin los demás personajes. Dumbledore, Ron y Hermione, para mi gusto, son tan importantes como él.
Éste es el libro más largo de los siete y creo que es uno de los mejores escritos, aunque no es mi favorito.
El jóven mago ha tenido una infancia complicada, ha visto morir a sus padres y a un compañero, en este libro, vuelve a perder a alguien de importancia en su vida, su padrino, Sirius. Lamentablemente para él, no será la última pérdida.

Harry Potter y el misterio del príncipe, es el sexto libro de J.K. Rowling.
Después de la pérdida que sufre en el quinto libro, por la que se siente culpable, Harry ha cambiado. Se lo ve más malhumorado, más triste, más nostálgico.
Comienza cuando el Ministerio reconoce el regreso de Voldemort y cambia al director por uno un pelín menos incompetente. Al mismo tiempo, Narcisa Malfoy, realiza un pacto con el profesor Snape, que jura proteger a Draco.
Mientras suceden estas cosas, Harry irá a la Madriguera con Dumbledore, pero antes harán una parada en la casa de un ex profesor de Howgarts, al que el director quiere convencer con ayuda de Harry, para que vuelva a enseñar.
Todos creemos que Horace Slughorn, es el nuevo profesor de Defensas contra las Artes Oscuras, pero el primer día de clase se descubre que es el de Pociones, siendo Snape quién enseñe la polémica materia.
En este libro la oscuridad se ha extendido. Por todos lados se conocen muertes y desapariciones, el miedo se extiende entre la comunidad maga y las catástrofes son inexplicables en el mundo muggle.
La intuición de Harry le hace sospechar sobre Malfoy, pero nadie parece escucharlo. Habiendo aceptado su destino, comienza a tener clases privadas con Dumbledore, donde observan recuerdos relacionados con el pasado de Voldermort, para conocerlo mejor.
En sus clases de Pociones, pasa a ser el mejor alumno, no por mérito propio, sino por las fórmulas sacadas de un viejo libro que perteneció al Príncipe Mestizo.
Las fuertes visiones que lo conectaban con Voldemort han desaparecido, pero aún percibe algunos de sus sentimientos.
Finalmente, Dumbledore le revela la misión que tiene, el encontrar los Horrocruxes, objetos de poder donde el Señor Tenebroso ha "guardado" partes de su alma y, que mientras existan, no podrá ser aniquilado.
Para complicar aún más su vida, Harry se da cuenta que está enamorado de la hermana de su mejor amigo, lo que le suma una preocupación más.
Sobre el final del libro, Harry pierde a la persona que siempre ha tenido como modelo a seguir. Albus Dumbledore muere delante de sus ojos, intentando persuadir del que cree su destino uno de sus alumnos, sacrificándose.
Snape se revela como un traidor y Harry promete no volver a Howgarts al año siguiente para continuar la búsqueda de los horrocruxes.
Pero, por supuesto, sus amigos no lo dejarán solo. Harry cree que su lucha es un destino solitario, se equivoca. Como dicen The beatles, I'm gonna try with a little help from my friends

El séptimo libro, con el que concluye la historia, es el único del que sabía poco. De los demás, ya había visto las versiones cinematográficas antes de leerlos.
Así que fue el primero al que leía con la incertidumbre de los fans que siguieron la saga desde sus comienzos.
Harry Potter y las reliquias de la muerte, comienza con su cumpleaños número 17, día que pierde la protección mágica de su madre. Para evitar que lo maten, la Órden del Fénix arma una operación para ponerlo a salvo.
Después de una persecución que deja algunas bajas, llegan a la Madriguera y, Harry, Ron y Hermione, reciben la herencia que les ha legado Dumbledore.
Los tres jóvenes no tienen idea del significado de éstos regalos, pero saben que están relacionados con su búsqueda.
Mientras buscan las reliquias, no dejan de enfrentarse a situaciones peligrosas. Pero lo peor, son los grandes lapsos de tiempo sin tener pistas sobre los pasos a seguir (por momentos, relatos demasiado extensos).
Harry se encontrará en una disyuntiva, buscar los horrocruxes o las Reliquias de la Muerte.
Los capítulos finales son angustiantes, están llenos de la ansiedad de saber que se aproxima el final y, por lo tanto, el enfrentamiento de Harry con su archienemigo, pero también de revelaciones, donde conoceremos el verdadero carácter de uno de sus personajes, y las muertes de otros.
Y cuando la escena final llega, se cumple la frase que Dumbledore le dijo a Harry en el sexto libro y con la que comencé esta entrada.
Al fin, una víctima se alza contra el opresor, lo enfrenta y lo vence, por su valentía y por sus amigos.
Al leer los libros, me sentí otra vez en la niñez, con ganas de sumergirme en las aventuras mágicas de estos chicos, de creer que ese mundo paralelo existe. Y entonces, leí una frase del mejor personaje de Rowling.
En un momento del libro, cuando creemos a Harry muerto, éste tiene una charla con Dumbledore mientras se encuentra en una especie de limbo.
Cuando le pregunta si lo que está ocurriendo es real o sólo ocurre dentro de su cabeza, el genial Dumbledore, le responde:
"Claro que está pasando dentro de tu cabeza, Harry, pero ¿por qué iba a significar eso que no es real?"
Así que, aunque sea mientras leía las páginas de estos libros, la magia pasó a ser real dentro de mi cabeza.

jueves, 26 de agosto de 2010

Una pérdida de tiempo


La entrada de hoy será dedicada a dos libros y una película que me hicieron sentir que había perdido hermosas horas de mi vida.
El libro Despedida (Hourglass, Claudia Gray), es el tercero de la saga Medianoche. La historia de la semivampira Bianca y el cazador de vampiros Lucas, que comenzó con Medianoche, una academia donde los vampiros van para "modernizarse" y donde hay un joven de una organización que caza vampiros. Pero los planes de Lucas no salen como esperaba y termina enamorado de una semivampira. Dentro del género, no era un mal libro, era una mezcla de Buffy, Crepúsculo, con toque de Harry Potter y una dosis de grata de sorpresa.
El segundo libro, Adicción, que narraba los peligros a los que se enfrentan Bianca y Lucas al huir del internado, me pareció bastante flojo. Sólo llegué a leer el tercero como censora de lectura de una menor de 12 años.
Despedida nos sigue contando las aventuras y desventuras de la joven pareja, que no por ser un año mayores son más inteligentes.
Deja mucho que desear, ya no tiene el efecto sorpresa que caracterizó al primero, y lo que es obvio para el lector, no lo es para los personajes.
Pero nuevamente, lo que a mí no me gustó, a la preadolescente que lo leyó una vez aprobado, le encantó y espera con ansias la traducción del cuarto (y espero que último), libro, Afterlife.

El siguiente libro lo leí por masoquismo. Otra vez vampiros eternamente adolescentes y enamorados.
En este caso, el último libro de la saga The Vampires Diaries, Damon, el retorno. En el final de Invocación (el cuarto libro), Elena vuelve de entre los muertos y no sabemos qué sucederá entre los hermanos Salvatore.
Si Invocación ya resultaba un tanto aburrido, Damón es pesado, lento, tedioso y cansador.
Elena es un ángel? una mariposa gigante? un hada?, vaya uno a saber, lo único que queda claro es que, a pesar de haber vuelto de la muerte, no es más sabia que antes.
Damon es tan malo que cansa y Stephan tan bueno que aburre. Los amigos son cada vez más abnegados.
LJ Smith, gracias a la serie televisiva, decidió retomar la saga y seguir escribiendo. Bien por ella, pero por respeto a los jóvenes lectores, espero que los próximos sean mejores.

Cuando me enteré que filmaban la segunda parte de Sex and the City pensé que no era necesaria. Pero no me disgustaba la idea de volver a ver a Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha.
El problema fue que, al momento de su estreno, nadie estaba interesado en acompañarme y la dejé pasar. La vi recientemente y me alegré de no haber pagado una entrada de cine.
Son dos horas y medias de desfile de modas. Una historia sin sentido sólo para mostrarnos el guardarropas increíble de las cuatro.
No hay dos escenas con el mismo atuendo, ni los mismos zapatos, ni la misma cartera. El sueño de cualquier fashion diva. Pero de argumento, cero, nada.
Una leve y superficial crítica a la vida que llevan las mujeres en los países islámicos y no mucho más.
Un viaje a un país exótico donde son tratadas como reinas y en donde Carrie se encontrará con su ex prometido con el cual se besará. El toque "dramático" será que Carrie le confiesa el incidente a Mr Big, y éste, después de haberla plantado en el altar y haberla hecho pasar por un millón de cosas, reacciona como si fuera algo atroz.
Fueron más de dos horas que me resultaron eternas, porque por más que me gusta la ropas y los zapatos, para eso miro un desfile.
Algunas críticas opinan que fue una celebración a la amistad, a diferencia de la primera, donde reinó el drama. Pero todo es cuestión de gustos.

sábado, 21 de agosto de 2010

Leo, please forgive me


En el mundo de los sueños uno puede realizar sus fantasías más deseadas, vivir situaciones irreales, correr riesgos en aventuras, visitar lugares que no conocemos y, también, encontrarnos con aquellos seres queridos que han partido.
Christopher Nolan es un director joven que suele hacer grandes películas. Algunas con inmensos presupuestos, como en sus versiones de Batman, pero también a demostrado poder trabajar con un excelente guión y buenos actores, como en la complicada Memento.
Su último proyecto es la película El Orígen (Inception), donde plantea la posibilidad de meterse en sueños ajenos y manipular las ideas de la persona mientras tiene bajas sus defensas mentales.
“Los sueños son una sensación verdadera mientras estamos en ellos, sólo cuando nos despertamos nos damos cuenta de la realidad”.
Dom Cobb (Leonardo Di Caprio), se dedica a sustraer ideas durante el sueño, es el mejor extractor pero también es un fugitivo de la justicia. Su mayor deseo es retornar con sus hijos y para ello acepta un trabajo considerado casi imposible, en lugar de robar una idea, debe implantar una.
Para lograrlo, arma un equipo dispar, desde una arquitecta para que diseñe los espacios oníricos a un experto en suplantar identidades en los sueños.
El Orígen es una película con un guión complejo, la trama de un sueño dentro de otro, más el misterio detrás de Cobb, puede resultar difícil de seguir por momentos, pero no es incomprensible.
Se la ha comparado con Matrix y con The Celd, aunque fuera de algunos aspectos más bien técnicos, no le encontré parecido.

Tiene unas imágenes geniales, sin exagerar con los efectos especiales, utilizados en la medida justa y siempre unidos a la historia, sin exagerar.
Las actuaciones están muy bien, aunque Di Caprio es quien lleva el peso de la película. Ellen Page, Joseph Gordon-Levitt, Ken Watanabe, Tom Hardy, Cillian Murphy acompañan muy bien. Michale Caine tiene una pequeña aparición (parece obligación de Nolan el ponerlo en sus últimos proyectos), y Marion Cotillard está excelente como la esposa “virtual” de Dom Cobb.
Una muy buena película de acción, pero que nos hace pensar en la posibilidad de la manipulación de ideas, de la violación a nuestros pensamientos y deseos más ocultos.

Algunos se preguntarán qué tiene que ver el título de la entrada con el comentario de la película. Es que cuando el boom Di Caprio se disparó tras el fenómeno Titanic, el muchacho no me caía nada bien. Entre la carita de niño y la película extremadamente acaramelada, me producía un rechazo difícil de explicar.
Me negué a ver Titanic en cine y sólo la vi mucho tiempo después cuando se estrenó en el cable. Me esforcé por verla, lo juro, pero fuera de la música y el vestuario, la historia me aburrió al extremo de desear que se muriera de una vez Jack Dawson, ante la incomprensión de todas las mujeres a las que me atreví a comentárselo.
Pero Leo se esforzó, se dedicó a demostrar al mundo (y a mi), que es un buen actor. Ha filmado muy buenas películas, teniendo la fortuna de convertirse en el actor fetiche de un genio como Martin Scorsese. Y, por esta relación, es que vi Shutter Island.

Como buena prejuiciosa, me negué a verla en cine porque creí que pertenecía al género de terror (culpo al trailer por eso), así que la vi hace poco y, nuevamente, me gustó la actuación de Leonardo.
Enmarcada en los años cincuenta, un agente del FBI y ex combatiente de la segunda guerra mundial, llega a una cárcel psiquiátrica a investigar la desaparición de una interna acusada de asesinar a sus propios hijos.
Teddy Daniels (Leonardo Di Caprio) y su nuevo compañero (Mark Ruffalo), quedarán atrapados en la isla por una fuerte tormenta y, mientras se adentran en la investigación, la paranoia y la tensión que comienza a sufrir el agente Daniels traspasa la pantalla y sumerge en esa atmósfera agobiante y opresiva.
Nada es lo que parece y el misterio se aclarará sobre el final. Una lástima que, por mi mala costumbre de querer anticipar el final, mi teoría fuera la acertada y perdió el efecto sorpresa.
Mención especial para Ben Kingsley, que como el director del psiquiátrico, pasa por varios matices demostrando lo buen actor que es, haciéndonos cambiar de parecer en cuánto a sus intenciones.

Además del actor principal, las dos películas tienen en común que el personaje de Di Caprio, oculta su pasado y a sus complicadas esposas muertas.
Una película muy buena, pero lejos de ser una de las obras maestras de Scorsese.
Ahora sí, lo único que me queda decir es, Im sorry, Leo, please forgive me.

miércoles, 11 de agosto de 2010

La complejidad de la vida

Tomándome unos días del trabajo por razones de salud, me dedico a escribir sobre dos novelas que leí hace un tiempo y a las que debía un comentario.

Any human heart, traducido como Las aventuras de un hombre cualquiera, es una novela de William Boyd escrita en forma de diario íntimo.
Esta ingeniosa novela, es la autobiografía de Logan Mountstuart y abarca gran parte del siglo XX.
Entre 1923 y 1991, Logan nos contará la aventura que ha sido su vida. Desde sus primeros recuerdos de la infancia en Montevideo, hasta sus veladas compartidas con grandes artistas y su faceta como espía inglés, su vida estará llena de momentos gloriosos y trágicos, como la de cualquier corazón humano.
Logan no es un personaje que caiga bien, no es el típico héroe. Es una persona compleja, un escritor que no sabe sobre qué escribir, un hombre lleno de egoísmos que se mueve por sus pasiones. En varios momentos me costço entenderlo o simpatizar con él, en otros, sentí lástima por su soledad.
Pero lo genial de la novela, es la forma en que está relatada. No hace sentir parte del relato, como si estuviésemos presentes, compartiendo la intimidad de la vida Logan, un personaje del que, por momentos, olvidamos que es ficticio.
Leí en algún lado que comparaban esta obra con Forrest Gump. Al igual que Forrest, Logan se involucra con distintas personalidades del siglo XX, algunas por casualidad y otras por causalidad.
Dentro de unos meses, se estrenará la versión para televisión de la novela de Boyd. Sam Caflin, Matthew Macfadyen y Jim Broadbent serán los encargados de interpretar a Logan en las distintas etapas de su vida.

Mi amiga Patricia, me envió hace unos meses un libro de George Eliot (cuyo verdadero nombre era Mary Ann Evans).
Sabía muy poco sobre él, tal vez porque está opacado por otras obras de ella, como Middlemarch, El Molino del Floss o Daniel Deronda.
Si alguien lee la sinopsis y se imagina que, la vida de un tejedor ermitaño de un pequeño pueblo puede llegar a ser aburrida, se equivoca totalmente.
Una vez que conocemos la trágica historia de Silas, un hombre tranquilo y honrado, que ha sido traicionado por los que más quería, y que se refugia en el atesorar sus monedas, no podemos soltar el libro queriendo saber más.
La noche que el destino le quita su tesoro, le deja el regalo que más apreciará en su vida. Una pequeña niña de la que nadie aparenta saber nada, llega a su casa y será acobijada por el viejo Silas. El misterio que rodea la llegada de su hija y la desaparición de sus monedas, tardará años en resolverse, pero mientras tanto, Eppie, será el nuevo tesoro del tejedor y quien le cambiará la vida para siempre.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Bim bam boom!

Hace un tiempo comenté varias películas de género romántico, hoy dedico la entrada a las de acción.
Tengo una lista atrasada de libros, música y cine que comentar, así que intentaré ponerme al día.

Knight and Day (Encuentro explosivo) es la última película de acción-comedia protagonizada por Tom Cruise y Cameron Díaz.
Roy Miller es un agente secreto en problemas, que involucra a June Havens (una desconocida con la que se encuentra en un aeropuerto), en su escape. Entre su vida peligrosa y un toque de arrogancia y, la pobre chica que no se hace más que meter la pata, se suceden escenas graciosas en medio de mil persecuciones, tiroteos y explosiones al ritmo del tango.
Si te gustó True Lies (Mentiras Verdaderas, de James Cameron), te va a entretener.

Siguiendo con los espías y las chicas inocentes, Killers, reúne a Katherine Heigl y Ashton Kutcher, en una comedia de espías y enredos bastante predecible y aburrida.
Jen es una mujer un tanto nerd que acaba de ser dejada por su novio. Sus padres la llevan de vacaciones a Niza y el destino la cruzará con Spencer, un presunto agente de una empresa internacional que en realidad es un asesino a sueldo.
Él dejará todo por ella, pero su pasado lo volverá a buscar cuando más normal se ha vuelto su vida.
Un par de momentos graciosos, un final predecible y poca química entre los actores.

En The Bounty Hunter, Nicole Hurley (Jennifer Aniston), es una periodista que al no presentarse al tribunal por un delito menor, se solicita su búsqueda.
La búsqueda recae en su ex marido y ex policía, Milo Boyd (Gerard Butler), ahora un cazarrecompenzas que encontrará en la situación la forma perfecta de venganza.
Por supuesto, llena de momentos predecibles, las cosas no resultan como planeó, y terminan involucrándose nuevamente entre enredos un tanto poco creíbles.
Para pasar el rato.

The Green Zone no tiene romance, es pura acción durante la invasión a Iraq. El teniente Roy Miller (Matt Damon), está cansado de registrar almacenes vacíos en donde deberían estar las "armas de destrucción masiva" por las que supuestamente invadieron.
El soldado comienza a hacerse preguntas que lo conducirán a una red de mentiras y alianzas entre el gobierno y los medios de comunicación.
Por momentos interesante, nos hace recapacitar lo fácil que es manejar la opinión pública cuando se tiene los medios a su favor.

La última de la entrada es The Losers (Los perdedores), una película basada en un cómic, que sólo se me ocurrió ver por la presencia de Jeffrey Dean Morgan (Denny Duquette para los seguidores de Grey's Anatomy).
Un grupo de militares llevan a cabo una operación en Bolivia. Las cosas no salen como estaban elaboradas y los dan por muertos.
Los cinco se ponen en contacto con una enigmática mujer que los ayudará a vengarse de la persona que los involucró (Jason Patric hacía tanto que no te veía!).
Me recordó terriblemente a A-Team (Brigada A), y deja una sensación extraña. Bastante caricaturezco, con personajes malos, malísimos y un final abierto.